Missiology: Entering the Field of the Lord/es

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About This Book
Publisher: Sovereign Grace Ministries
Author: Dave Harvey
Book: Perspectives
Topic: Outreach
Subtopic: Missions
Date: April 2006
Status: Not Reviewed
Translator: Marcelo Del Castillo
Reviewer: None
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Contents

Misiología: Entrando al Campo del Señor

El otro día tomé un viaje de dos horas a un pueblo que está 45 minutos de aquí. Esa es una forma de marear la perdiz para no admitir que me había perdido. Mi sentido interno de orientación –o como mi esposa lo llama "desorientación masculina" – me desertó sin autorización y me dejó errando por rutas campestres que estaban mejor acondicionadas para mulas de carga que para autos familiares. Estaba viajando a una iglesia local para tener un tiempo con sus líderes. Mi entusiasmo estaba alto y mi destino era claro. Pero no tenia ni la menor idea de un elemento vital – la mejor forma de llegar allí. No era completamente mi culpa. Había parado para que me indiquen, había llamado para pedir direcciones, y hasta había orado por dirección. Estaba realmente en una sincera y desesperada búsqueda por el mejor camino a seguir. Pero información adicional no parecía guiarme a la ruta correcta. Claro que me estaba moviendo, pero no hacía mucho progreso. Llegar tarde a la reunión fue un gran recordatorio de que no es suficiente estarse moviendo o saber cual es el destino final. Es necesario saber el mejor camino para llegar allí. Este articulo de Perspectivas es acerca de la forma que esta familia de iglesias se esta moviendo para llevar el evangelio a nuevas personas y lugares, ya sea al otro lado de la ciudad o a través de un océano de diferencia cultural. Es una descripción de nuestra dirección en misiología, y un reconocimiento de que cuando hablamos de misiones, no es suficiente solamente estar en movimiento o saber el destino. Nosotros necesitamos saber cual es la mejor manera de llegar allí. En otras palabras, la forma en la que entramos al campo de misiones le importa a Dios. Estamos viviendo en un mundo que habitualmente dicen que se esta encogiendo[1]. Comunicaciones y transporte global, el Internet, y las alianzas transnacionales económicas y geopolíticas son solo algunas de las fuerzas que están profunda y rápidamente dando una nueva forma al mundo. Este mundo cambiante es nuestro campo – un mundo en una continua y desesperada necesidad del evangelio de Cristo. El mundo de las misiones de igual manera esta yendo hacia un cambio radical: las viejas maneras están siendo evaluadas y adaptadas, nuevos métodos son propuestos e implementados. Muchas voces están teniendo peso, pero su consejo varía, he aquí algunos ejemplos:

• Necesitamos unos nuevos Siete de Cambridge; un nuevo comité de Lausanne; un nuevo Movimiento Misionero Estudiantil.

• Necesitamos enfocar nuestros esfuerzos y recursos en la ventana 10/40

• Necesitamos consolidar el poder de la tecnología de las comunicaciones y trasmitir el evangelio a nivel mundial a través del medio de la gracia común de la comunicación electrónica.

• Necesitamos más guerra espiritual. Porque hay espíritus territoriales obstruyendo la potencia del evangelio, y las misiones tienen que entender esto.

• Necesitamos dejar a un lado todos los modelos organizacionales occidentales y basar nuestros esfuerzos misioneros en las culturas y tradiciones de los pueblos a los que estamos tratando de alcanzar

• Necesitamos traer la antropología y la sociología al lado de la teología a medida que buscamos nuevas formas de cruzar las fronteras efectivamente con el evangelio.

• Necesitamos ganarnos el derecho de compartir nuestra fe a través de trabajos de misericordia económica, material y ayuda médica.

• Necesitamos un avivamiento espiritual – un movimiento mundial de Dios que abra las puertas que están cerradas, que haga retroceder a las tinieblas, y que limpie el camino para el avance del evangelio.


El propósito de este cuadernillo es de dos partes: el de explicar como el Ministerio Gracia Soberana entiende la enseñanza de misiología del Nuevo Testamento, y la de describir como nosotros hemos tratado de aplicar esta enseñanza en respuesta a la Gran Comisión. Pero primero enfaticemos lo obvio: esto esta muy lejos de ser la última palabra en el tema. Somos una familia joven de iglesias que tiene mucho más que aprender acerca de misiología que lo que tiene para enseñar. Nuestras victorias han sido modestas y nuestros errores memorables. Nuestro entendimiento y práctica de misiología (y de hecho en cada área) es semper reformanda – siempre siendo reformada. Pero por razones que nos dejan perplejos, existe un creciente interés en nuestra doctrina y practica de misiones. Por lo cual estas páginas son un intento de expresar y explicar brevemente nuestra posición y práctica.

Más que Toma y Dá

El Ministerio Gracia Soberana esta construido en una parte en la profunda convicción que una misiología adecuada no puede ser construida sin una correspondiente eclesiología robusta—una doctrina y modelo de la iglesia local. Una representación mas precisa de nuestro entendimiento podría ser que una misiología es mas bíblica cuando fluye y retorna a la eclesiología.Esta posición brota de nuestro estudio de las escrituras y ha sido aplicado a lo largo de la corta historia de este ministerio. Como un ejemplo, Covenant Fellowship Church, la iglesia en la que yo sirvo como pastor principal, fue plantada en 1984 por Covenant Life Church en Gaithersburg, Maryland. La Iglesia Covenant Life empezó cuando un ministerio de enseñanza en los 1970s en el área de Washington, DC, llamado TAG (Toma y Dá, por sus siglas en ingles) fue concluido. Por muchos años la reunión semanal de TAG había atraído a más de 2000 personas, la mayoría de ellos jóvenes, dispuestos a tener encuentros auténticos con Cristo. Pero a medida de que la audiencia de TAG crecía el liderazgo empezó a estar más y más consciente de las deficiencias y peligros del congregar regularmente a personas para darles enseñanza fuera de un contexto de iglesia local. Los lideres de TAG sentían la seguridad de que Dios los había llamado para enseñar y entrenar Cristianos para un impacto que glorifique a Dios. Sin embargo, de la misma manera que mi reciente viaje en carretera, estos líderes estaban claros en su destino final, pero inseguros de la mejor ruta. Esto los llevo a las Escrituras. Y a través de un estudio, ellos empezaron a ver que la forma de TAG para cuidar a los cristianos no tenía un contexto bíblico. De esa evaluación emergió la convicción de que la manera más bíblica de hacer discípulos era a través de la iglesia local. Muchos se asombraron cuando los líderes de TAG repentinamente concluyeron ese ministerio popular y fructífero para dedicarse a construir una iglesia local. Desde el comienzo de lo que ahora se conoce como Covenant Life Church había una misiología en desarrollo—una convicción acerca de la manera en que los cristianos tienen que enfocarse y aplicar la Gran Comisión. A través de un estudio constante de las Escrituras y mediante el ejemplo de constructores de iglesias experimentados, Covenant Life pronto desarrolló una convicción y pasión por plantar iglesias. Nuestra iglesia es la primicia de esa pasión. Un pequeño grupo de familias y solteros se traslado al área de Filadelfia con el único propósito de plantar esta iglesia. Conforme nos establecíamos, la visión de plantar iglesias fue internalizada a través del estudio y de una creciente convicción de la manera que Dios nos había bendecido por medio de los sacrificios de la iglesia que nos envió. Covenant Fellowship desde entonces ha plantado otras iglesias, ocho hasta la fecha, y ha ayudado a entrenar lideres para otras plantaciones de iglesias. Algunas de esas iglesias están empezando a explorar y disfrutar la aventura de plantar iglesias por si mismas. Patrones similares han surgido en otros lados dentro de la familia de Gracia Soberana. Al comienzo en la historia de este ministerio, fue evidente que las iglesias necesitaban estar conectadas por más que un nombre y más que una visión en común. Un equipo de liderazgo de hombres dotados y aprobados fue formado, y se le dio la doble responsabilidad: de servir a las iglesias locales y establecer estrategias para la dirección futura de las misiones. (Cuando nos referimos al ministerio en su totalidad, "equipo de liderazgo" es un para nosotros un sinónimo de "equipo apostólico," una frase que será definida en las siguientes paginas.) El Ministerio Gracia Soberana—entonces llamado Pueblo con Destino Internacional y mas tarde PDI—fue formado como la expresión organizacional de este equipo de liderazgo. El resultado ha sido un crecimiento intencional, lento, de ser una iglesia a 65 iglesias (al momento en que se escribe esto), la mayoría de estas han sido plantadas y el resto han sido adoptadas. Por la gracia de Dios, estas iglesias están unidas por un compromiso con la sana doctrina, por relaciones, y por un enfoque hacia las misiones, las cuales fluyen de nuestro amor por el evangelio y la aplicación de la Palabra de Dios. Observemos ahora las bases bíblicas de la misiología de Gracia Soberana.

El Señor de la Mies

En el octavo y noveno capítulo del Evangelio de Mateo, encontramos a Jesús comprometido en una violenta extensión del Reino de Dios. El sana a los enfermos, calma las tormentas, hecha fuera demonios, y resucita a alguien de los muertos. Su renombre y su impacto se están esparciendo velozmente, y ampliamente sin ninguna oposición. En medio de esa considerable expansión, Jesús da a sus discípulos un mandato sorprendente.

Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del Reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Al ver las multitudes tuvo compasión de ellas, porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: "A la verdad la mies es mucha, pero los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies". (Mat. 9:35-38) Las Palabras de Jesús revelan observaciones importantes para desarrollar una misiología robusta. Aquí vemos el corazón de compasión del Pastor por los perdidos. El Señor de la Mies aclara que el reunir a los perdidos no es trabajo suyo solamente—Dios quiere incluir a gente común para el trabajo del reino de esparcir el evangelio. El da un llamado a sus seguidores, un llamado a orar fervientemente para que las tropas de obreros de Dios en el campo aumenten para que se pueda recoger la cosecha que él está preparando. Y, aun así, después de haber hecho este mandato, Jesús reconoce a los Doce y los comisiona para el primer esfuerzo misionero. Casi antes de que puedan orar por los obreros el los hace obreros. Adelantando hasta el último capitulo en Mateo. Jesucristo, ahora crucificado y resucitado, habla a sus discípulos las palabras finales registradas por Mateo—la Gran Comisión. George Peters escribe, "La principal significancia histórica de la Gran Comisión yace en el hecho de que dá a la iglesia el patrón y propósito de las misiones. Esta define y delinea la obra misionera. Nosotros tenemos en la Gran Comisión una brújula, una carta magna y un plan"[2]. Los versos finales del Evangelio de Mateo son ampliamente vistos como el mandato que impulsa las misiones:

Jesús se acercó y les habló diciendo: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". (Mat. 28:18-20)

Ver estos dos pasajes juntos nos provee mucho entendimiento de la misión a la que hemos sido llamados. El Señor de la Mies esta buscando obreros para que trabajen hacia un fin glorioso (hacer Discípulos Cristianos en cada nación) a través de medios específicos (bautizando y enseñando). Examinar cómo la Gran Comisión es obedecida en el Nuevo testamento nos muestra como estos medios de bautizar y enseñar deben ser empleados. Así que provistos de una dirección clara para nuestro viaje, seremos capaces de movernos mas allá de un vago compromiso de solo avanzar, que fue lo que obstaculizó tanto mis serpenteos por los campos de Pennsylvania. Los cristianos son llamados a "ir" por medios divinamente designados, dados por el que nos envía. De esta conclusión fluye una convicción que se ha convertido en un principio que guía la misiología de Gracia Soberana:

La manera en la que entramos en el campo le importa al Señor de la Mies.

El enfoque a la tarea de misiones de Gracia Soberana empieza con el Mensaje, que es aplicado a través de un Método bíblicamente sano, y que es contextualizado a través de un Modelo. Esto puede ser visualizado mejor con el siguiente diagrama.

Modelo

El Mensaje

Afirmándolo de una manera simple, el mensaje es el evangelio—las buenas nuevas de la vida, muerte, resurrección, ascensión, y gloria de Jesucristo, el Hijo de Dios. Este evangelio no es una verdad abstracta. Jesucristo murió por pecadores—todos nosotros—para que podamos ser perdonados por Dios y reconciliados delante de Dios en la base de la muerte sustitutoria y expiatoria de Jesús[3]. Esta verdad indescriptiblemente profunda es la base fundamental para las misiones. No hay ningún sentido en "ir" si no llevamos y si no articulamos de una forma clara el evangelio. Charles Spurgeon sitúa al evangelio en su contexto teológico correcto: "¿No sabes tu… cual es la estima de Dios por el evangelio? ¿No sabes tu que eso ha sido el tema principal de sus pensamientos y acciones por toda la eternidad? El lo mira como la mas grande de todas sus obras"[4] Cuando nosotros llevamos el mensaje al mundo, estamos proclamando "la mas grande de todas sus obras,"el único mensaje que Dios desea que todo el mundo oiga. Sin el evangelio como centro, meta, y mensaje, no hay misiología bíblica. Este único elemento separa a las misiones del trabajo social religioso y del proselitismo. Muchas agencias humanas son efectivas en satisfacer las necesidades temporales; solamente el evangelio trata con la gente con respecto a su estado eterno delante de Dios. Muchas religiones buscan conversos; solamente una tiene la verdad que crea nuevos corazones. El evangelio es la base de la estructura de la misiología porque es el fundamento en el cual todas las misiones son construidas. Es el único mensaje que importa de una manera definitiva. El evangelio es también el poder detrás de las misiones. El apóstol Pablo estaba completamente seguro en el poder del evangelio para la salvación a través de las barreras culturales. "No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación de todo aquel que cree, del judío primeramente y también del griego" (Rom 1:16). "La palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios" (1 Cor 1:18). En su carta a la iglesia de los Colosenses, Pablo afirma que el poder del evangelio que había llegado hasta a ellos, "así como en todo el mundoestá dando fruto constantemente y creciendo" (Col 1:6, énfasis añadido). El evangelio no es simplemente un montón de puntos de lamento mejorados mediante una literatura atractiva. Es una fuerza dinámica e imparable que Dios ha liberado en toda la creación a través de la cruz.[5] Como Leon Morris memorablemente afirmó, "\[El evangelio\] no es simplemente un buen consejo, que nos dice que es lo que deberíamos hacer. Tampoco es información acerca del poder de Dios, sino que es el poder de Dios."[6] Cualquier compromiso a misiones debe empezar y ser sustentado por una confianza decidida en la verdad del mensaje del evangelio y en el poder de su proclamación. Donde esto es deficiente, el centro de nuestra confianza cambia de estar en Dios a estar en los métodos. La misiología nunca debe comenzar con la tecnología o con los espíritus territoriales. Debe comenzar con nuestra confianza en el explosivo mensaje del evangelio que llevamos. Además, nosotros queremos proclamar un evangelio que no deja de trabajar en su poder para cambiar vidas cuando la conversión se ha dado. Para que el evangelio sea el fundamento de una misiología completamente bíblica este debe ser el fundamento de nuestras vidas, vidas que no solamente testifican de la salvación, sino de una transformación continua. Tales vidas dan integridad a nuestra proclamación y refuerzan el mensaje de la cruz. En la iglesia Covenant Fellowship nuestra misión es, "amar a Dios, celebrando, proclamando, y viviendo el evangelio." Esto significa, nosotros queremos ser evangelio-céntricos. Queremos conectar el evangelio no solamente a nuestra proclamación, pero a nuestra paternidad (nuestra labor como padres de familia), a nuestras vocaciones, a nuestras amistades, a nuestras pruebas—a todas las áreas de nuestra vida. Una misiología evangelio-céntrica incluirá vidas que testifican de una motivación evangelio-céntrica para vivir. Nosotros debemos entrar al campo misionero con el evangelio, y con una confianza en lo que solamente el evangelio puede lograr.

Motivos que Nacen del Mensaje: Humildad y Servicio. El mensaje que es nuestro fundamento tiene demandas sobre la manera como pensamos y actuamos. El evangelio es tan glorioso que Dios requiere motivaciones que se igualen a la nobleza de nuestro mensaje. La carta de Pablo a los Filipenses—el capitulo dos particularmente—hace esos motivos claros, principalmente al ofrecer lo que Sinclair Ferguson ha denominado "uno de los pasajes mas grandes del Nuevo Testamento acerca de la persona y obra de Cristo."[7] Filipenses capitulo uno celebra el avance del evangelio (1:5, 7, 12-14, 16-18, 27). Después el Capitulo dos muestra la motivación que tuvo nuestro Señor al entregarse a sí mismo como el mensaje para el mundo.

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: Él, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Mas aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por eso Dios también lo exaltó sobre todas las cosas y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, en la tierra y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. (Fil 2:5-11) Mientras el capitulo dos tiene como su contexto la desunión de los Filipenses, también ofrece una perspectiva que nos llena de asombro acerca de la Encarnación. Refiriéndose a este capitulo, David Prior escribe, "El presente pasaje nos despliega de una manera singular la cruz como vista a través de los ojos del Crucificado, y nos permite entrar en la mente de Cristo. Nosotros, por tanto, andamos en un terreno realmente muy santo."[8] Este puede parecer un texto muy inusual por el cual nos acercamos al tema de misiología. Pero Filipenses capitulo dos es, si usted quiere, un tipo de "apéndice" de un DVD para la misiología, un vistazo detrás de cámaras en la mente del Creador. Ver la actividad divina detrás del evangelio nos revela los motivos detrás del mensaje. Es un claro llamado para que nosotros veamos que la manera en que Cristo que se despojó a sí mismo debe influenciar no solamente nuestra unidad sino también nuestra misiología. El pasaje describe dos maneras específicas en las que Cristo entró en el campo, y nos llama a nosotros a que "Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús." Estas dos formas con la semejanza de Cristo son motivaciones del evangelio que personifican y autentifican el mensaje: La manera de la humildad, y la manera del servicio. La Manera de la Humildad.Deténgase y medite el significado de lo que Filipenses 2:5-11 dice acerca de Cristo. Su posición adquirió los mas grandes honores y los mas inimaginables privilegios, pero el no estaba protegiendo sus derechos. Al contrario, el se humilló a si mismo al dejar a un lado todas estas cosas con el interés de alcanzar a sus enemigos (¡nosotros!). Imagínese a un rey dejando a un lado su corona, su cetro, y su túnica para cocinar y limpiar para sus enemigos, realmente un verdadero servicio. Tal paso audaz de humildad no podría empezar a compararse con la degradación divina detrás de las palabras, "se despojó a sí mismo."(en el Inglés: "se hizo a sí mismo como nada") Cristo nos muestra que debemos descender si esperamos avanzar en misiones. Una misiología evangelio-céntrica humilla a sus mensajeros y les impulsa a agacharse delante de aquellos que están buscando alcanzar. Si el primer movimiento de Dios hacia el campo fue un movimiento humilde, ciertamente el nuestro debería serlo. F.F. Bruce escribió una vez, "La lección para los Cristianos Filipenses es simple: de la manera que Cristo dejó a un lado sus propios intereses por el bien de los otros, ellos también deberían hacerlo."[9] Nuestra pasión por la efectividad, nuestro celo por vidas transformados, y nuestro compromiso para la acción muchas veces provee una tierra fértil para el orgullo en nuestra misiología. Podemos aproximarnos al campo misionero como si fuera nuestro propio terreno, al cual solamente nosotros traemos el plan ganador. Nosotros podemos sobreestimar nuestras fuerzas, asumir privilegios de liderazgo, y hacer pocas preguntas a los que estamos tratando de alcanzar. Podemos expresar una falsa humildad que ablanda las demandas del evangelio a nombre de un mensaje "contextualizado". Pero si nos vemos a nosotros mismos a la luz del glorioso Dios—si vemos que todo en la vida y en la misión es gracia—nos acercaremos al campo con una objetividad bíblica: este es el terreno de Dios y nosotros simplemente somos parte de su obra. La humildad debe ser evidente no solamente en nuestras interacciones con aquellos a los que hemos sido enviados, también debe serla para aquellos que trajeron el evangelio antes que nosotros. Cualquier éxito que podamos tener esta fundamentado en los sacrificios de los que nos precedieron. Nosotros no tenemos ideas originales o habilidades particulares; el poder el evangelio tiene efecto en cada avance. La humildad nos convierte en estudiantes de los éxitos de los otros, y de nuestras propias fallas. La humildad nos hace animar el trabajo de los otros de promover el evangelio, y de apoyarlo donde y como podamos, y de celebrar el fruto de la actividad del evangelio mas allá de la nuestra. La Manera del Servicio.Acerca del Rey de reyes y Señor de señores, Pablo escribió que el vino y "tomó la forma de siervo." En el Aposento Alto, Jesús vividamente demostró su calidad de siervo al lavar los pies de sus discípulos. Pero a pesar de todo, esa impactante imagen es insuficiente. Jesús aplicó inmediatamente su lección a los discípulos en una forma que no era de ninguna manera incierta: "Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros, porque ejemplo os he dado para que, como yo os he hecho, vosotros también hagáis." (Jn 13:14-15). Antes de que Cristo muriera por nosotros, el vivió por nosotros y nos sirvió. La gran estrategia misiológica de Cristo fue la de relocalizarse, hacerse uno de nosotros, y servir. No era solamente un asunto de transmitir un cuerpo de doctrina. El estaba ofreciendo una vida que respaldaba la verdad de lo que él decía, y después nos llamaba a hacer lo mismo. El evangelio no es solamente un intercambio de información. Dios realmente se interesa por todo el sistema de entrega, porque un sistema de entrega defectuoso puede oscurecer el mensaje. Trate de hacer esto alguna vez, toque una puerta en su vecindario, o— para hacerlo realmente interesante—viaje a una tierra lejana y elija cualquier puerta, apenas respondan, articule de una forma precisa y concreta una exposición exacta del evangelio. ¿Sería posible una conversión? Seguro. Pero, ¿No es mas probable un portazo en la cara? Seguramente. Porque a pesar de que el mensaje—el "qué" —ha sido técnicamente perfecto, algo importante faltaba: el "cómo." La manera en la que entramos al campo de las misiones puede ya sea complementar o confundir nuestro mensaje. El servicio complementa al mensaje al demostrar su potencia. Yo puedo discutir todo el día con un ateo presentado pruebas acerca de la existencia de Dios, pero algo realmente poderoso ocurre cuando sigo a Cristo al servir a los pecadores. En otras palabras, los argumentos no alcanzan naciones; los siervos lo hacen. Déjenme presentarles a uno. Larry Malament es un pastor en Carolina del Norte. Durante los últimos seis años, el ha viajado a al India doce veces para llevar a cabo muchas reuniones para miles de lideres Cristianos. Ha liderado tres equipos médicos que pudieron tratar a más de 10,000 pacientes. Larry es enviado a la India por el Ministerio Gracia Soberana. No tenemos iglesias que son miembro de Gracia Soberana en esa nación, ni nos sentimos calificados para plantar iglesias allí. Pero tenemos amigos muy queridos allí —hombres Indios que están trabajando en gran peligro y pruebas para plantar y construir iglesias. Así que nosotros enviamos a siervos que puedan ayudar a nuestros amigos. Los trabajos de Larry talvez nunca aumenten el numero de iglesias en Gracia Soberana, pero esa no es nuestra meta. Nosotros buscamos completar algo mucho mas importante: el servir a los trabajadores en la India con lo que Dios nos a dado, mientras Dios nos guíe. En última instancia una entrega hacia la humildad y el servicio es validado por quién recibe la gloria. Ministerio Gracia Soberana es un nombre bien descriptivo de para qué existimos. No es una marca ni una franquicia. Nosotros anhelamos que el nombre de Cristo sea exaltado, así que buscamos solo usar los métodos de ministerio que hacen más de él que de nosotros. Nosotros creemos que las estrategias y prácticas de misión son efectivas solo en la medida que magnifican la gracia de Dios en el evangelio. Esta es nuestra motivación para misiones y para la vida. Es sobrecogedor el pensar que la manera en que entramos al campo es importante para el Señor de la Cosecha.

Mensaje

El Método

Con el evangelio como nuestro mensaje y una actitud humilde de servicio como nuestro motivo, veamos nuevamente a la Gran Comisión por la verdad que puede definir nuestro enfoque a misiones.

Jesús se acercó y les habló diciendo: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo". (Mat. 28:18-20)

Casi todos los enfoques de misiones han estado unificados en el llamado de "ir." Y como ya hemos visto, no puede haber una verdadera misión sin el mensaje. ¿Pero como es que llevamos ese mensaje? ¿En que manera nosotros "vamos"? La historia de misiones revela una gran diversidad en práctica y, es triste decir, también mucha controversia. Leamos esta comisión en contexto. Los once discípulos eran, por supuesto, la audiencia objetivo inicial de la Gran Comisión. Jesús hablo esas palabras a aquellos que eran Apóstoles o que un día serían Apóstoles. Pero el Señor no les encomendó solamente a ellos, sino a todos nosotros, porque los Apóstoles también representan a la Iglesia. Nosotros sabemos esto porque el alcance de la comisión incluye una meta (a todas las naciones) y una duración ( hasta el fin de los tiempos) que es mucho mayor que la vida y la capacidad de esos once oyentes. Por lo tanto los dos usos del plural "ustedes" del verso 20 no se puede referir exclusivamente a los Once. Aunque los Once habían sido elegidos para recibir e iniciar la Gran Comisión, la Iglesia ha sido elegida para completarla. John Piper escribe, "Fue dada no solamente a los apóstoles para su ministerio pero también para la iglesia y su ministerio mientras dure este tiempo."[10] En el Ministerio Gracia Soberana, nuestro camino hacia el campo esta basado en la Gran Comisión. El centro de nuestra manera de hacer las cosas—nuestro método—incluye tres elementos bíblicos: Plantación de Iglesias, Ministerio Apostólico, y Ministerio en Equipo.

Plantación de Iglesias: Proclamación, Integración, Expansión Estoy seguro que era yo, pero nunca lo pude entender. Como un nuevo creyente, yo leí el Nuevo Testamento y vi cuan central la iglesia local era en la propagación del evangelio. Pero luego mire muchos cristianos fervorosos, que parecían haber sido inspirados por la Gran Comisión, dejar sus iglesias locales para comprometerse en misiones o en evangelismo separados de la iglesia local. Esto me desconcertaba y despertaba preguntas en mí acerca de la naturaleza de las misiones. ¿Qué es la Gran Comisión y cual es el rol de la iglesia en cumplirla? ¿Es acaso la intención de la Gran Comisión solamente conversiones, o hay algo más? La Gran Comisión esta llena de acción: Vayan, hagan discípulos, bauticen, enseñen. Esta resuena con iniciativa e impulso. Debemos permitir que todo el alcance de su mandato informe nuestro paradigma misiológico. "Yendo" y "bautizando" son un buen comienzo, pero estas no son la Gran Comisión en toda su medida. Nuestra misión incluye "enseñando" y "haciendo discípulos"—tareas que anticipan la iglesia local, requieren de la iglesia local, y son finalmente aplicadas dentro de la iglesia local en el Nuevo Testamento. De hecho, una forma excelente de entender la Gran Comisión es la de estudiar como esta fue obedecida en el Nuevo Testamento. Piense acerca de esto: "Yendo" sin "haciendo discípulos" es una comisión abortada. "bautizando" sin "enseñando" es nacimiento sin crecimiento. Para poder cumplir la comisión completa, debemos esforzarnos en respetar y aplicar cada uno de estos componentes como que la cosecha depende de esto. Si nuestra estrategia misionera es trasladarnos a Eritrea para predicar el evangelio, eso simplemente es "yendo" y "bautizando." Y aunque sea bien intencionada, nos hemos conformado con una buena comisión pero estamos descuidando la grancomisión[11]. Discípulos saludables, como las células saludables, se reproducen a si mismos. De igual manera, grupos de discípulos saludables—iglesias locales—son llamados a reproducirse a si mismos para cumplir la meta de llegar a Jerusalén, Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra. La Gran Comisión es una invitación no solamente para individuos, sino también para las iglesias locales. Cuando Cristo dijo, "edificaré mi iglesia" (Mt 16:18), el no estaba implantando en las paginas de la Escritura algo que nos iba levantar el ego para que todos nos sintamos bien acerca de nuestras iglesias. ¡Era una declaración magnifica de misión! El misiologista Aubrey Malphurs escribe,

Una lectura cuidadosa de Hechos revela que la iglesia primitiva implementó el mandato de la Gran Comisión primariamente plantando iglesias. Un estudio de los viajes misioneros registrados en Hechos revela que estos, realmente, eran incursiones de plantación de iglesias en lo que predominantemente era una cultura pagana. Como resultado de estos viajes, Pablo y otros plantaron iglesias de alto impacto en ciudades estratégicas como Derbe, Listra, Iconio, Antioquia, Filipos, Tesalónica, Berea, Corinto, y Éfeso.[12]

Armados con las buenas nuevas, nosotros somos mandados a seguir el patrón del Nuevo Testamento para penetrar nuevas regiones para comunicar la Palabra de Dios ycrear la comunidad de Dios. En contraste con los emprendimientos misioneros tradicionales, que habitualmente se centran principalmente en proclamar, la plantación de iglesias establece una base misionera para el triple propósito de proclamación (yendo y bautizando), integración(haciendo discípulos/enseñando), y expansión (reproduciendo la proclamación e integración en nuevas áreas geográficas). El mensaje proclamado es el evangelio, el contexto de la integración es la iglesia, y el movilizar una iglesia "evangelizada" produce expansión: iglesias locales que se reproducen a si mismas. Esto transforma nuestra estrategia de misiones para reconocer que la Gran Comisión asume un contexto: la iglesia local. Una aplicación del Nuevo Testamento de la Gran Comisión deberá entonces verse así:

EL EVANGELIO + UN INDIVIDUO COMISIONADO + IGLESIA LOCAL[13] = EVANGELIZACIÓN MUNDIAL

Es triste decir, los cristianos en la cultura occidental, con su énfasis en la visión individual y la espiritualidad personal, comúnmente borran el factor de la Iglesia Local de la ecuación, con este resultado:[14]


EL EVANGELIO + UN INDIVIDUO COMISIONADO = EVANGELIZACIÓN MUNDIAL

De hecho, muchas de las biografías clásicas y de los estudios de misiología publicados en el Occidente carecen de un énfasis en cuanto al rol de la iglesia. Quite a la iglesia local de la ecuación, y simplemente no tendrá el mismo resultado. Un énfasis excesivo en el creyente individual en el campo de misiones crea un divorcio inevitable entre la misiología y la eclesiología[15]—un divorcio que la Escritura simplemente no permite. Como George Peters ha recalcado, "La historia de la iglesia en misiones es en su mayoría la historia de grandes personalidades y de sociedades misioneras. Solamente en casos excepcionales ha sido la iglesia en misiones."[16] En un entendido general, la iglesia solo "envía" a los misioneros y "apoya" a las misiones. De otra manera, las iglesias entran en la figura solamente como un extra opcional—un resultado potencial muy positivo para las misiones. La desconexión es desconcertante: ¿Por qué las iglesias ceden la labor misionera a las instituciones que no son iglesias? Como el eminente misiologista Roland Allen dijo una vez, "Nosotros no podemos mas que reconocer que en todo lugar donde hemos establecido misiones, y las misiones no son iglesias….si establecemos misiones en vez de establecer iglesias es porque discrepamos de los apóstoles y de la Iglesia primitiva en principio y en espíritu"[17] Una verdadera misiología bíblica tiene una eclesiología robusta que da forma y guía sus métodos.[18] El modelo del Nuevo Testamento es para que la predicación del evangelio sea dirigida hacia la formación de iglesias locales, que proveerá para los nuevos convertidos el ser bautizados, ser discipulados, y ser enseñados dentro del contexto apropiado de una comunidad bíblica. De hecho, la Gran Comisión convertiría a los misioneros en plantadores de iglesias—gente cuya pasión por el evangelio resulta en una pasión por la iglesia. No es suficiente solamente predicar el evangelio y ver gente convertirse. La Gran Comisión esta completamente satisfecha solo cuando los convertidos han sido fundamentados en su fe, instruidos en el contexto de la iglesia local, y son equipados como embajadores de Cristo. O sea, hechos discípulos. Por donde yo vivo, el matrimonio de la enseñanza Bíblica con los medios de comunicación electrónica a menudo prueba la madurez de mi doctrina y mi carácter. Hace un tiempo atrás, yo sintonizaba una radio Cristiana local y escuchaba mientras un hombre solicitaba dinero para el programa de radio. El no era un pastor y, por lo que yo se, no tenia afiliación con ninguna iglesia local. Pero era muy apasionado acerca de usar el programa para "alcanzar gente." En su presentación, el afirmó que su programa costaba entre $15,000 y $17,000 a la semana para mantenerlo en el aire. Quede boquiabierto, porque nunca había sido confrontado con el costo de subsidiar un ministerio que, en este caso, no podía ni ir, ni bautizar, ni hacer discípulos, ¡pero solo podía enseñar! ¿Es posible separar la enseñanza del hacer discípulos sin que socavemos la calidad del discípulo?...o ¿la naturaleza de la iglesia?... o ¿la esencia de la Gran Comisión? En una actividad destinada a elevar mi pulso cardiaco, yo empecé a pensar ¿cuantas iglesias podrían ser plantadas con $15,000 a $17,000 a la semana?—iglesias que puedan ofrecer a una buena enseñanza y un ambiente para aplicar esa enseñanza en el contexto de relaciones comprometidas y bajo el cuidado de Ancianos piadosos. En cambio, los medios de comunicación Cristiana—ya sea televisión, radio, o imprenta—solo pueden proclamar y por lo tanto no pueden verdaderamente hacer discípulos. Por favor no malentienda. Gracia Soberana tiene un gran respeto por aquellos que han dado sus vidas en la forma clásica de hacer misiones, y por muchos que emplean sus dones y talentos en los medios de comunicación Cristianos. Nosotros debemos celebrar el fruto que ellos han traído para Dios, aprender de su ejemplo, y respaldarles como apropiados. Sin embargo, si tomamos la Escritura como nuestra guía, nosotros debemos reconocer que, mientras estos ministerios pueden ser un útil suplemento, nada puede reemplazar a la iglesia local como el contexto para el verdadero cumplimiento de la Gran Comisión. Para hacer discípulos, nosotros debemos tener proclamación, integración, y expansión. Para hacer discípulos, nosotros debemos tener la iglesia local. Esto nos trae mucho más cerca de la forma del Nuevo Testamento. La idea no es tanto que los individuos son los que deben ser enviados desde la iglesia local. Sino que, ellos son enviados como expresiones de la iglesia local. En ese sentido, la iglesia local se envía a si misma—sus dones, sus valores, su madurez, y recursos son reproducidos en otro lugar en una forma que se ajusta de una manera única que encaja en el contexto donde esta siendo plantada. Debido a que la plantación de iglesias exporta una comunidad bíblica en vez de las tradiciones de una iglesia en particular, esta trasciende las diferentes ciudades o las diferentes culturas. Esta forma de hacer las cosas asegura que cuando ocurra el evangelismo, haya una representación convincente de la verdad proclamada, en la forma de una genuina iglesia local nativa. La plantación de iglesias también trae el rol del liderazgo pastoral al campo de las misiones. Donde plantar iglesias es el enfoque de la estrategia de misiones, la gente que se ha convertido a través del evangelismo es agregada al cuerpo de creyentes donde ellos pueden ser cuidados y discipulados.

Entonces, cuando una iglesia local es plantada, el patrón del Nuevo Testamento la verá no como una avanzada aislada, sino como parte una familia de iglesias que trabajan en conjunto para servirse unas a otras—las fuertes apoyando a las que están luchando, las maduras sirviendo a las nuevas—todas comprometidas en difundir el evangelio a otras regiones a través de esfuerzos futuros para la plantación de iglesias. La plantación de Iglesias conecta el mensaje de vida eterna con la única institución garantizada de que permanecerá por la eternidad—la iglesia.

Especialmente en la aplicación trans-culturales, obstáculos adicionales surgirán con seguridad, desde períodos de persecución hasta promulgaciones de políticas estrictas de gobierno que declaran un país "cerrado." Recordemos sin embargo, que el Nuevo Testamento describe un mundo en el cual la persecución, el sufrimiento y hasta el martirio no eran inusuales para los cristianos que estaban obedeciendo la Gran Comisión. Y a pesar de los graves desafíos, iglesias locales eran continuamente plantadas y fortalecidas. Nosotros no debemos abandonar nuestro compromiso de plantar iglesias simplemente porque una nación parece ser hostil o estar cerrada. Donde sea que es posible, avancemos en la esperaza bíblica sana de ver una multitud de iglesias locales establecidas, iglesias que pueden servirse y animarse unas a otras, y así continuar el ciclo de proclamación, integración, y expansión que continuará hasta que el Salvador vuelva. Enfocada pero Flexible. Sin embargo, dentro de este énfasis de plantar iglesias, nosotros queremos mantenernos enfocados en las oportunidades del evangelio, y no en un modelo rígido que no reconoce excepciones. Recientemente, un hombre en nuestra iglesia se me acerco con una impresión de llamado a un país Musulmán cerrado. El había estado con nosotros por ya bastantes años y muestra algunas evidencias de un llamado pastoral al ministerio. Nosotros discutimos acerca de la posibilidad de enviarlo a Arabia Saudita por un año—no para plantar una iglesia, pero para servir a la gente de allá y chequear el terreno. Esto puede ser un tanto no-convencional, dado nuestro entendimiento de misiones, pero la posible ganancia bien valdría el esfuerzo. Y mientras que nosotros no consideraríamos algo como esto un viaje misionero en sí mismo, el objetivo del Nuevo Testamento aún estaría firmemente en esta perspectiva. De hecho, cualquier esfuerzo tomado en nombre de la Gran Comisión debe tener su objetivo y métodos medidos a la luz de la realidad del Nuevo Testamento. Una misiología de plantación de iglesias apostólica (descrita en la siguiente sección) mantiene fidelidad a los mandatos de la Gran Comisión mientras provee la suficiente flexibilidad para responder a cualquier oportunidad de misiones que Dios nos pueda presentar. Dentro del Ministerio Gracia Soberana, nosotros entonces, entramos al campo del Señor, donde es posible, con la meta de plantar iglesias. Donde no podemos plantar iglesias nosotros buscamos apoyar a las iglesias que ya han empezado (mas sobre esto luego). Donde la iglesia no puede funcionar visiblemente en un determinado lugar, nuestra meta es todavía la expansión de las iglesias locales, así que oramos a Dios que abra puertas, confiados de que él esta trabajando por su Espíritu aún donde la persecución es más fuerte. Incluso en estos lugares hemos buscado formas de invertir estratégicamente para la construir y fortalecer iglesias que se están llevando a cabo en secreto. Pero a pesar de los obstáculos, nuestro compromiso es el de esparcir el evangelio a través de plantar iglesias. Nuestra confianza de que el plantar iglesias no es solamente una estrategia para países abiertos está basada en las palabras del mismo Señor de la Cosecha: "Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella." (Mt 16:18)

Ministerio Apostólico: Móvil, Con Propósito, Relacional El ministerio Apostólico, comúnmente desaparecido del trabajo misionero moderno, es sin embargo esencial para la forma de misiología bíblica; va mano a mano con la plantación de iglesias. Jesús dio la comisión a hombres comunes y corrientes—hombres que recibirían el singular llamado de Apóstoles del Cristo resucitado. Juntamente con Pablo de Tarso, ellos serian los agentes humanos esenciales en el establecimiento de la iglesia después de la ascensión de Cristo. Estos hombres desempeñarían un rol único e irrepetible en la historia de la redención. No existen reproducciones contemporáneas. Ellos partieron, pero las misiones permanecen. ¿Pero significa esto que este ministerio vital realmente ha cesado con la muerte de los primeros Apóstoles o con el cierre del canon de la Escritura? Aseveraciones de que el ministerio apostólico se mantuvo mas allá de la iglesia del primer siglo pueden ser preocupantes para cualquier evangélico que estudia la Biblia. Existe un entendible y loable impulso a proteger el canon de la Escritura y de evitar el surgimiento de autoridades alternativas en la iglesia. Pero en Gracia Soberana nosotros estamos proponiendo por una clase específica de apóstol, uno que no escribe la Escritura ni actúa con la autoridad de Pablo, sin embargo uno que se encuentra como una conexión entre la iglesia y la misión. En la Escritura, los Doce Apóstoles siempre tendrán un lugar único en los propósitos de Dios (Ap 21:24). Pero el concepto del Nuevo Testamento de apóstol tiene varias aplicaciones, incluyendo a los once discípulos, Pablo, y los otros cuya función principal era la de plantar y establecer iglesias.[19] Dentro de las páginas del Nuevo Testamento, Apóstoles con A-mayúscula fluyeron en un apostolado con a-minúscula.[20] El ministerio apostólico en el sentido de a-minúscula no terminó con el cierre del Canon, más bien, el apostolado es un ministerio con un don en la forma de hombres cuyos dones les equipan para servir estratégicamente en la misión de plantar iglesias. Hoy en día, apóstoles, los descritos en Efesios 4, avanzan de una forma similar a la de Pablo[21] pero no con la autoridad de Pablo. Se requiere de una exposición responsable—un trabajo que esta mas allá del alcance de este proyecto—para descubrir dónde en la Escritura Pablo actúa como un Apóstol a ser admirado o como un ejemplo a ser imitado. (En la primera instancia, la iglesia estaría prohibida de imitar a Pablo; en la segunda, se nos requiere que lo hagamos.) Sin embargo tal exposición cuidadosa debe ser realizada, a fin de que no se asignen a los apóstoles de hoy una autoridad demasiado baja para ser de provecho o demasiada alta para ser bíblicos. Roland Allen escribe seriamente acerca de un error pasado: "Los hombres han deambulado alrededor del mundo, \’predicando la Palabra,\’ sin poner ningún fundamento sólido, sin establecer nada permanente, sin dejar realmente ninguna sociedad instruida detrás de ellos, y se han atribuido la autoridad de San Pablo para sus absurdidades."[22] Pablo claramente se para en la compañía de los Apóstoles originales a través de su rol único en la historia de la iglesia (escribir Escritura, experimentar personalmente una aparición del Señor Resucitado, su revelación del evangelio sin par, y su poder y experiencias espirituales únicas). [23]Sin embargo, el llamado único de Pablo no elimina el propósito para el ministerio apostólico en la iglesia, especialmente en plantar y cuidar de nuevas iglesias. ¿Por qué son los apóstoles una parte tan importante en la manera en la que entramos en el campo? En el Ministerio Gracia Soberana, nosotros lo afirmaríamos así:

"Comisionados por el Cristo ascendido y armados con el evangelio, los apóstoles de hoy plantan y construyen iglesias locales para la gloria de Dios.[24]"

Nosotros vemos tres implicaciones que suceden de este rol. ''''Móvil. Una implicación del ministerio apostólico es la movilidad. Recientemente me reuní con el presidente de un seminario y sin pensarlo me encontré en el medio de una discusión acerca de ministerio apostólico. "¿Así que básicamente son como obispos en una estructura denominacional?" el preguntó. ¡Una buena pregunta! Talvez en algunas formas existen similitudes. Pero existen también distinciones importantes. Los apóstoles son más que administradores, y más que pastores dotados para cuidar de otros líderes. Ellos también actúan como pioneros para romper nueva tierra, llegan a nuevos lugares con el evangelio y por el evangelio.[25] Los líderes apostólicos por definición son móviles.[26] Ellos son apoyados por iglesias locales, en parte, para viajar a fin de explorar oportunidades para plantar iglesias y desarrollar relaciones con otros líderes que llevan una visión común. Si la manera en la que entramos en el campo importa al Señor de la Cosecha, Dios quiere asegurase que no nos olvidemos de los apóstoles mientras vamos.[27] Aunque podemos verdaderamente basar la movilidad apostólica en la Gran Comisión, también la vemos en la estrategia misionera de Pablo.[28] En Romanos 15:19, Pablo hace una afirmación extraordinaria acerca de sus esfuerzos misioneros: "De manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo." piense sobre esta afirmación:He llenado del evangelio de Cristo todo en esta área; y aún sigo adelante. ¿Qué es lo que crea en Pablo ese sentimiento de logro? ¿Es simplemente que el era llamado a otros grupos de personas donde el evangelio todavía tenia que ser predicado? Eso puede ser una parte, pero es claro que él esta diciendo que algo había sido concluido en la región. ¿Qué es eso? La apreciación de P.T.O\’Brien aquí es importante.

Para Pablo proclamar el evangelio significaba no solamente una predicación inicial o cosechar conversos; sino que esto incluía una gama entera de actividades de consolidación y fortalecimiento que guíen al firme establecimiento de congregaciones. Así que, su afirmación de haber "llenado todo del evangelio por los alrededores hasta Ilírico" significaba que el había establecido iglesias fuertes en centros estratégicos de esta área, como ser Tesalónica, Corinto y Éfeso. Alcances evangelísticos posteriores y la edificación de congregaciones yacían en las manos de otros.[29]

Esas iglesias, en centros estratégicos, podían ahora aceptar la responsabilidad de plantar iglesias adicionales en sus regiones. Pablo podía avanzar porque por medio del plantar de iglesias él había puesto un contexto para que el ministerio del evangelio que avanzaba, pueda comenzar a dar su propio fruto: iglesias plantando iglesias.[30] ''''Con Propósito. La segunda implicación de un ministerio apostólico es que los apóstoles no solamente entran en el campo por algún propósito indeterminado vagamente relacionado con el evangelio—ellos son constructoresde iglesias locales. Y una de las formas más efectivas de construir es por medio del equipar a los pastores. Para los peritos arquitectos que están ayudando a poner los fundamentos (I Cor 3:10), los ancianos y los líderes son el enfoque principal. En sus esfuerzos para plantar iglesias, parece que Pablo invirtió en particular en hombres dotados y fieles, a los que instruyó imitar su ejemplo en esa práctica (2 Tim 2:2, cf. I Tim 4:16; Hechos 20:17 y vs. sig.). En nuestra experiencia, el ministerio apostólico es con frecuencia invisible para el miembro común de la iglesia, especialmente cuando este está funcionando bien. Las iglesias gozan del fruto del cuidado apostólico sin necesidad de saber los detalles de cómo surgió. Nosotros creemos que es apropiado que los apóstoles existan para construir iglesias a través de su servicio a los líderes. ¡Y qué gozo que es esto! Relacional. La tercera implicación del ministerio apostólico es el cuidado. El ministerio apostólico es relacional. Los apóstoles sirven a través del cuidado a las iglesias que ellos ayudan a plantar (otra ves, esencialmente cuidando por los líderes). Ellos proveen un cuidado continuo aún cuando están ocupados principalmente en algún otro lugar. Los apóstoles también establecen conexiones de relación entre las iglesias, ayudando a que iglesias especificas se apoyen unas a otras. Nosotros vemos esto en el ejemplo de Pablo cuando recaudó de las iglesias prósperas para ayudar a las iglesias que estaban con dificultades (ver 2 Corintios 8). También vemos a Pablo reposicionando líderes en su esfera de ministerio para la buena salud de las iglesias locales. A través de las conexiones apostólicas, las iglesias comparten recursos, y envían gente para que ayuden con el evangelismo, reciben miembros que están viajando o se están trasladando, participan en proyectos de ministerio específicos, y comparten en el avance del evangelio. Ya que estas conexiones son principalmente relacionales y organizacionales, la respuesta a las necesidades repentinas puede ser oportuna y bien enfocada.[31] Un pastor que plantó una de una iglesia de Gracia Soberana en Boston lo dijo de esta manera: "El Ministerio Gracia Soberana envía al que plantará la iglesia al campo con otro hombre, un hombre mas experimentado. Y aunque este hombre no va físicamente con él, su presencia es sentida a través del cuidado continuo y en la relación con el miembro del equipo apostólico. Este hombre modela para el plantador de iglesia como debe verse la vida de piedad en un pastor—a través de su humildad, integridad, temor de Dios, pasión por Cristo, hábil aplicación de la palabra de Dios a su propia vida, el ejemplo de su matrimonio, su paternidad, su trabajo en evangelismo, y su pasión por la iglesia local. Su ejemplo continúa en ejercer una profunda influencia sobre el pastor que planta la iglesia, y habitualmente moldea la trayectoria del crecimiento del plantador de iglesias." El ministerio apostólico es relacional también con respecto a iglesias, movimientos y líderes más allá de su esfera de influencia. El efecto es que la gente en las iglesias locales se ve a sí misma como participantes importantes de un propósito más grande. Sin el ministerio apostólico, la plantación de iglesias es llevada poco a poco. Con el ministerio apostólico, el plantar iglesias se convierte en el esfuerzo de las iglesias saludables estratégicamente comprometidas con el llamado a misiones. Un pastor de México de Gracia Soberana ha sido profundamente influenciado por el ministerio apostólico. Durante los últimos 18 años, la iglesia en la que ahora Carlos sirve como pastor principal ha experimentado muchos cambios significativos y crisis. En una ocasión, habiéndose trasladado recientemente a su nuevo edificio, la iglesia estaba al borde de una gran división. El pastor fundador de la iglesia había decidido marcharse, y Carlos junto con otros dos pastores estaba siendo encarado con una multitud casi abrumadora de preguntas, dudas, y conmoción espiritual dentro de la iglesia. "Pero yo creo," dice Carlos, "que Dios ha ungido al ministerio apostólico con mucha sabiduría que es expresada en la enseñanza, el consejo, y la guía." Durante este tiempo tumultuoso, Carlos dice que las horas que el paso en el teléfono con Steve Shank, el miembro del equipo apostólico que sirve a su iglesia, eran su "Salvavidas." "Steve me ayudo a tomar decisiones sabias y me guió con pasos delicados que yo necesitaba llevar a la iglesia. Steve me ayudó a identificar áreas de mi incredulidad que estaban alimentando mi ansiedad pecaminosa." Además de pastorear a Carlos, Steve viaja a México regularmente para ayudar a equipar la iglesia a través de la predicación de la Palabra de Dios. Durante estas visitas, Steve comparte con la iglesia y pasa tiempos con Carlos y su familia. "Gracias al cuidado continuo de Steve por mi iglesia y mi familia, nosotros hemos sido librados de muchas dificultades, peligros, y errores," dice Carlos. "Steve y los otros miembros del equipo apostólico continuamente me desafían a crecer en carácter y en piedad. Ese desafió viene del ejemplo en sus propias vidas que nos impulsa a la humildad y al amor por Dios y su Palabra." Como pastor en México por los últimos 14 años, Carlos dice que todavía no ha encontrado otro pastor que disfrute los mismos beneficios del ministerio apostólico que le han provisto a él de tanta ayuda y gozo. "Yo estoy muy agradecido de que nunca he tenido que servir como un líder solo," dice Carlos, "pero Dios—en su misericordia—siempre me ha permitido estar bajo el cuidado de alguien mas talentoso y mas maduro al que yo puedo consultar y buscar su ayuda cuando la necesito." Durante el tiempo que Carlos ha servido como pastor principal de su iglesia, la congregación ha crecido de 360 a 560 miembros. La iglesia ha venido a ser una significativa presencia evangélica en el norte de México, ha plantado iglesias, y ha empezado un Colegio de Pastores en Español del que se han graduado 14 hombres. Ese es el fruto del cuidado de un ministerio apostólico móvil, con propósito y relacional. Un acercamiento bíblicamente sano al campo de misiones debe ser centrado en la iglesia y completamente integrado con un ministerio apostólico con a-minúscula.

Ministerio de Equipo: Liderazgo, Pluralidad, Unidad. El tercer elemento de la misiología del Ministerio Gracia Soberana es la pluralidad, mejor conocida como "ministerio en equipo,"[32] porque el Nuevo Testamento enseña la realidad humilladora de que nos necesitamos los unos a los otros para la vida, la piedad, y la misión. El ministerio de equipo empieza al nivel apostólico. Pablo y otros hombres con dones apostólicos mutuamente dependían y estaban comprometidos los unos con los otros. Y Pablo, como otros apóstoles, tenía líderes con los que viajaba y servia. Tal fraternidad y transparencia es una protección clave para cuidar el apostolado del Nuevo Testamento de volverse autoritario o sucumbir ante el error. Dentro de Gracia Soberana, el ministerio de equipo también caracteriza los esfuerzos de plantar iglesias. Ha sido nuestra experiencia que la plantación de iglesias efectiva sucede cuando un hombre llamado a plantar una iglesia esta rodeado de un equipo comprometido a apoyarle en ese trabajo. Una forma en la que el apóstol sirve al pastor que esta plantando la iglesia es al ayudarle a identificar y posicionar a su equipo. No todos aquellos que les encantaría ir en esa aventura serán los indicados. Y todo aquel que sí vaya deberá medir detenidamente el costo—en tiempo, en recursos limitados, en la pérdida de amistades, y en la posibilidad de que la nueva iglesia no pueda echar raíces. Los miembros del equipo estarán involucrados en muchas actividades, incluyendo oración, servicio, el dar, y el evangelismo. Por medio de su fiel participación, el equipo de plantación de la iglesia serán las columnas y pilares que sostendrán a la joven iglesia. El equipo también provee una ética de humildad y servicio—tierra fértil para la nueva iglesia. Siempre me sorprende como los corazones de tantos creyentes laten con el deseo de servir en esta intrépida tarea. Cristianos que harán sacrificios extraordinarios para participar en algo que es evidente en la Escritura, efectiva en la tierra, y será recompensada en la eternidad. Yo me encontraba en una conferencia de plantación de iglesias donde un ministro veterano hizo las siguientes observaciones. Cada año 4,000 iglesias son comenzadas en los Estados Unidos. Esto es alentador. Pero después dijo que 7,000 cierran sus puertas cada año. Mas o menos 1,500 pastores dejan el ministerio cada mes—un total de 18,000 al año. Solo diez por ciento de los pastores se mantiene en el ministerio hasta los 65 años.[33] En otra de esas conferencias, un hombre describía su experiencia reciente de plantar una iglesia en una ciudad principal. Al mismo tiempo, otras 25 iglesias estaban siendo plantadas en esa ciudad. Su iglesia era la única que todavía estaba en funcionamiento. Cuando oí eso pensé, ¿habrá habido un equipo sólido identificado y enviado para plantar esas iglesias? ¿Qué diferencia habrían hecho un ministerio de equipo y apoyo en estas situaciones? Tanta gente, aislada de cualquier cuidado y apoyo, están luchando por empezar o liderar una iglesia. Nadie esta por ahí disponible para servirles en la forma en la que nosotros llamaríamos apostólica, y nadie esta caminando al lado suyo, compartiendo en la construcción de la iglesia. Una visión de plantar iglesias, casada a un cuidado apostólico y un ministerio de equipo, es la metodología de misiones del Ministerio Gracia Soberana. Es nuestra respuesta obtenida de la Biblia a la Gran Comisión. Y aunque nosotros respetamos otros movimientos y otras visiones de misiones, y deseamos aprender de ellos y cooperar con ellos, estamos comprometidos con una plantación de iglesias guiada por apóstoles. Porque la manera en la que entramos en el campo le importa al Señor de la Cosecha.

Método

Nuestro Modelo

Hace unos años, un pastor en Gran Bretaña escucho del Ministerio Gracia Soberana de un amigo. Y lo que su amigo describió lo lleno de curiosidad. El pastor hablo con otras personas que conocían de Gracia Soberana, y el visito nuestra pagina Web, leyó todo lo que pudo acerca de quienes éramos y que es lo que creíamos. A pesar de que su interés continuaba creciendo, el sabia que tenia que ver mas allá de la reputación, materiales, y declaraciones que nos autodefinían. Él tenía que interactuar con la gente y las iglesias de Gracia Soberana. En sus propias palabras, el tenia que ver como se veía el ministerio "en la cancha." La manera en la que entramos al campo— ¿Cómo es que esto se ve "en la cancha"? Esa es la pregunta de fondo de la misiología. Claro que debe haber un compromiso con elmensajede misiones—el evangelio—y también debe habermétodosextraídos de la Palabra de Dios y que son consistentes con el evangelio. Pero los métodos pueden hacer marchitar los frutos de las elevadas metas de misiones si no hay unmodeloen su lugar y funcionando. Esta sección final delinea características claves del modelo de misiones de Gracia Soberana, con la esperanza de comunicar algo de cómo nuestro modelo de misiones es aplicado en la cancha. El modelo que nosotros empleamos es una aplicación de nuestras metodologías centrales: plantación de iglesias, cuidado apostólico, y ministerio de equipo. Usualmente, una iglesia madura busca oportunidades para plantar una iglesia porque anhela reproducirse a sí misma de acuerdo al patrón bíblico. Pero plantación de iglesias no es simplemente un esfuerzo de la iglesia local. Es una cooperación "de formar un equipo" en el cual la carga misionera de la iglesia es administrada por el don del ministerio apostólico. A través del Fondo de Misiones del Ministerio Gracia Soberana, al cual cada iglesia local contribuye, estrategias apostólicas para plantar iglesias son tomadas y la plantación de la iglesia puede moverse de ser visión a ser una realidad. Esto resulta en la formación estratégica y el envío de equipos de plantación de iglesia. Desde el principio, cada iglesia nueva esta conectada de una manera relacional con las otras iglesias locales del Ministerio Gracia Soberana. Esto es porque, en muchos niveles, la plantación de iglesias es un proyecto de familia. ¿Pero dónde empieza? ¿Cómo Gracia Soberana se prepara para entrar en el campo?

EEAC[\[\*\]-] Establecer congregaciones que predican el evangelio en cada comunidad es una meta noble y completamente bíblica, que guarda perfectamente el mandato de la Gran Comisión. La gran pregunta, claro, es el cómo. Puesto de una manera simple, las congregaciones que predican el evangelio brotan del liderazgo de plantadores de iglesias que predican el evangelio. Armados con el glorioso mensaje, algunos hombres son llamados a reproducir iglesias locales que reflejaran la gloria de Dios en un mundo caído. La iglesia debe identificar y nutrir tales hombres y emplear métodos de plantación de iglesias que concuerdan con la nobleza del llamado (I Tim 3:1). El Señor lo desea así, y la cosecha lo requiere. La necesidad de hombres con los dones y el llamado para moldear iglesias está –como las buenas nuevas que ellos llevan—siempre expandiéndose, nunca disminuyendo. Para identificar y equipar a estos pioneros, nosotros utilizamos un proceso de cuatro partes representado por el acrónimo EEAC: Evaluación, Entrenamiento Especializado, Apoyo en el Lanzamiento, Cuidado Apostólico. Mediante estos métodos, el ministerio apostólico sirve a la iglesia local para poder realizar la plantación de iglesias. Evaluación. El plantador potencial de la iglesia es servido por la evaluación llena de gracia de sus dones y su carácter. (El proceso de evaluación descrito en esta sección se aplica a todos los posibles pastores de Gracia Soberana. Pero aquí, esta enfocado en el potencial plantador de iglesias.) Como será descrito con más detalle abajo, la evaluación es realizada a través de:

• Materiales y entrenamiento diseñados para aclarar el llamado del varón • Evaluación de ese llamado (evidencia interna y externa) • El Colegio de Pastores • Internados para plantación de iglesias.


La evaluación comienza en la iglesia local, donde el sentimiento de un hombre de estar llamado puede ser evaluado y nutrido por los ancianos quienes saben que es lo que se requiere para el ministerio, y que han visto al candidato servir.[34] Es un esfuerzo común entre el hombre, sus pastores locales, y –en un momento dado—el equipo apostólico, todos juntos buscando discernir la naturaleza y el tiempo del llamado de ese hombre para plantar una iglesia. Temprano en el proceso de evaluación, un cuerpo de enseñanza dirigido a posibles pastores es útil para esto (p. ej., Am I Called?[\[†\]-] de la serie Perspectivas, la series de mensajes de audio The Summons[\*-]—vea nuestra pagina Web). También existen eventos regionales periódicos dentro de Gracia Soberana que ayudan a los varones a clarificar su llamado por medio de una evaluación bíblica y de sus pastores. Se da una atención particular a las áreas representadas en la "ecuación del llamado," que es una serie de criterios bíblicos que pueden servir como marcadores de un llamado al ministerio: La gracia de Dios para servir como un plantador de iglesia será vista en su CARÁCTER+CAPACIDADES+CONDUCTA EN SU CASA+CONFIRMACIÓN EN LA IGLESIA[35] La evaluación de estas áreas, con un énfasis particular en el don de liderazgo y el don de predicación, generalmente produce un perfil que tiende a confirmar a un hombre en su llamado o disuadirle de seguir persiguiendo una plantación de iglesia. No hace mucho tiempo, participé en una discusión de mesa redonda con líderes de seminario acerca de la cantidad de pastores que dejan el ministerio, ya sea por desánimo o por descalificación. Estos líderes estaban comprometidos en una profunda búsqueda institucional sobre su efectividad en preparar hombres para las pruebas de largo plazo del ministerio. Yo estaba ahí principalmente para aprender. Eventualmente la discusión se centró en el hecho de que en este seminario, al igual que en muchos otros, el proceso de admisión descuidaba el llamado o el carácter de los que aplicaban. La institución estaba principalmente entrenando hombres que tenían un compromiso al estudio del ministerio pastoral sin ninguna evaluación clara de su llamado pastoral. Me recordó las palabras del padre Niceno de la iglesia, Jerónimo. "Muchos construyen iglesias hoy en día; sus paredes y pilares son de mármol brillante, sus techos brillantes con oro, sus altares adornados con joyas. Pero a la elección de los ministros de Cristo nadie presta atención."[36] ¡Y esto era en el año 394! El prestar atención en la elección de los ministros de Cristo es librar a la iglesia de mucho dolor de cabeza. De llegar a la conclusión el equipo pastoral local y el equipo apostólico de que ese hombre es probablemente llamado a ser plantador de una iglesia, el será invitado a participar de nuestra siguiente fase de equipamiento. Entrenamiento Especializado.Nunca se puede sobre-enfatizar que el mejor entrenamiento para alguien que va a plantar una iglesia empieza en la iglesia local, donde los pastores de ese hombre le pueden equipar al proveerle oportunidades personalizadas de crecimiento. Tal entrenamiento talvez no requiera cambios significativos en la vida de ese hombre, a lo mucho consistirá en ser mas intencional y fiel en las maneras que ya esta sirviendo en la iglesia que pertenece. Sin embargo, a medida que un hombre pruebe ser fructífero en su iglesia local, vendrán probablemente oportunidades para un entrenamiento más concentrado: su participación en el Colegio de Pastores del Ministerio Gracia Soberana. (Mientras que el entrenamiento especializado generalmente es una extensión del proceso de evaluación del llamado, para aquellos que continúan demostrando la evidencia de su llamado, gradualmente se pondrá un énfasis mayor en tratar de discernir la naturaleza específica de este llamado.) El Colegio combina tres componentes principales de entrenamiento: un riguroso programa de estudio académico, entrenamiento en aspectos prácticos de ministerio, y un ambiente que facilita el crecimiento en humildad y en carácter igual a Cristo. El año académico consiste de 34 semanas de instrucción. La experiencia en el aula esta diseñada para exponer al estudiante a una amplia gama de material importante para el ministerio de la iglesia y para construir fuertes fundamentos bíblicos y teológicos en la vida del estudiante. La instrucción del aula también cubre materias, metodológicas, prácticas y administrativas que son críticas para el éxito del líder y también el éxito de la iglesia. Participación activa en el modelo en funcionamiento de una iglesia local durante el Colegio de Pastores es una gran parte en el proceso de entrenamiento. (Mientras esto esta siendo escrito nosotros estamos también desarrollando dentro del Colegio un programa para los posibles plantadores de iglesias.) Mayor claridad acerca de la naturaleza del llamado generalmente viene a través de la experiencia del entrenamiento pastoral formal bajo los ojos de hombres cuyo compromiso por plantar iglesias nutre su deseo de servir en el Colegio. Después de haber completado el Colegio de Pastores, el posible plantador de iglesia generalmente servirá en un internado (pastor en entrenamiento) por el periodo de un año en una iglesia de Gracia Soberana especialmente equipada y con la gente idónea para recibir y entrenar al plantador de iglesia. Este internado permitirá a este hombre aún otra oportunidad de atender sus debilidades en doctrina, carácter o experiencia antes de tomar la responsabilidad de plantar una iglesia. También provee a los ancianos locales y al equipo apostólico una oportunidad de ver a este hombre aplicar lo que el ha aprendido en el Colegio de Pastores. Se lo ve a él "en la cancha"—el proceso de evaluación continua. Y mientras los indicadores se mantienen positivos, el internado se ocupa en temas de lugar, estrategia, y el desarrollo del equipo para la plantación de la iglesia. A través del proceso de entrenamiento especializado, este hombre es alimentado con sana doctrina. Su llamado es probado y sus dones son desarrollados por medio de responsabilidad práctica y supervisada en el ministerio. A través de servicio, interacción, rendición de cuentas, y discipulado en el contexto de una iglesia local, tres cosas pasan. Las cualidades de liderazgo necesarias para plantar una iglesia se vuelven cada vez más discernibles. Este hombre gana experiencia invaluable en amar y servir a una iglesia de manera efectiva. Y tal vez lo más importante, sus valores y carácter son moldeados bíblicamente—una ventaja profunda para su familia, ministerio y vida personal, donde sea que Dios lo pueda llevar en el futuro. Un plantador de una iglesia urbana de Gracia Soberana escribe: "Estoy convencido que no podría haber estado preparado para plantar una iglesia sin el cuidado y sin haber sido equipado durante mi entrenamiento de internado de un año. Nuestras vidas fueron enriquecidas por nuestros muchos amigos y compañeros en el evangelio que fueron el resultado de nuestro año juntos. En primer lugar, tuvimos la oportunidad de ver la centralidad funcional del evangelio siendo encarnada en la vida de un equipo de liderazgo local y en los ministerios de la iglesia local. También, fuimos expuestos a un modelo de iglesia local que se ha beneficiado de años de pensamiento estratégico de sus líderes, quienes continuamente se están preguntando a ellos mismos como pueden ir de lo \’bueno a lo mejor\’ en cada área de la vida de la iglesia, y como ellos pueden construir modelos de ministerio que puedan ser exportados a cualquier iglesia sin que importe el tamaño o el contexto cultural." Apoyo en el Lanzamiento. Cuando el momento de plantar una iglesia llega, esta amplia categoría incluye los siguientes componentes:

• Apoyo Financiero: El Ministerio Gracia Soberana provee subvenciones para la plantación de nuestras nuevas iglesias, diseñadas para apoyar a una nueva iglesia desde su inserción y los primeros meses de operación hasta que se vuelve auto-sustentable. • Formación de Equipos: una plantación efectiva de iglesia es generalmente un trabajo en equipo. Dios pone en individuos el deseo de servir en un equipo para plantar una iglesia. Esta gente es luego pastoreada a través de un proceso de equipamiento y evaluación que complementa lo que ha sido dado al pastor que plantará la iglesia. El resultado es un grupo de individuos y familias siendo enviadas de una iglesia local en una iniciativa para la plantación de otra iglesia. Estar en un equipo puede parecer muy emocionante cuando se lo ve a la distancia, pero es trabajo duro, no es recomendado para los débiles de fe o los de alma sensible. Me he reunido con algunos equipos antes de que sean enviados de las iglesias que sirvo para predicar el mensaje, "Plantación de Iglesias: La Mañana Después de tu haber sido enviado." Con esto trato de traer a la realidad sus posiblemente romantizadas visiones de tomar instantáneamente el Pueblo X para el Reino. A través de esta enseñaza también trato de asegurarme de que los posibles miembros del equipo hayan hecho la "cirugía de corazón" necesaria para evaluar sus motivos honestamente. ¿Es su deseo el de participar un acto de servicio, o una entrega a su ambición egoísta? ¿Existe la noción de que este paso les acerca más a Dios, o simplemente a su pastor principal? ¿Es la meta seguir a Dios y a su propósito, o escaparse de una situación difícil o de alguna relación en la iglesia actual? Donde tal evaluación del corazón esté ausente, el equipo puede paralizarse con la con la marea de dificultades presentes o tropezar con los ídolos engañosos de necesidades o expectativas no satisfechas. • Herramientas Practicas: El Ministerio Gracia Soberana esta comprometido a apoyar nuestras plantaciones de iglesias con ayuda practica y recursos. Nuestro Manual Administrativo para Plantadores de Iglesias ofrece herramientas, explicaciones, y toda una riqueza de información en las acciones de organizar una iglesia. La rama administrativa del Ministerio Gracia Soberana no solo se compromete a orar por estas iglesias, pero también promueve interés en ellas a través de varios medios de comunicación. • Ayuda Estratégica: Gracia Soberana es seria en cuanto a plantar iglesias. Y mientras reconocemos que nuestra experiencia es bastante insignificante a la luz de la historia de la iglesia, los éxitos y los fracasos que hemos ganado en este transcurso nos han preparado para ofrecer ayuda estratégica a las iglesias que plantamos. Ya sea con consejo en asuntos operativos (legales, contractuales, planillas de sueldos, paginas Web, etc.), asistencia en monitorear el presupuesto, o la atención personal de un enlace para la plantación de la iglesia en nuestras oficinas administrativas, nosotros nos paramos dispuestos a acompañar al plantador de la iglesia para que él no esté llevando la carga solo. Nosotros también ayudamos a los pastores por medio de nuestras conferencias y de otros contextos de entrenamiento, todos ellos están diseñados para equiparlos en sana doctrina y para cuidar de sus almas.

Hay un importante elemento más a mencionar. El Ministerio Gracia Soberana es una familia, y como una familia nos ayudamos los unos a los otros, especialmente a nuestras nuevas plantaciones de iglesia, en formas que son tangibles. A medida que las iglesias están empezando, otras iglesias envían equipos de evangelismo para ayudar a alcanzar a los perdidos, atraer a nuevos miembros, y servir a la nueva iglesia en todo lo que puedan. También hay un programa que actualmente esta en experimentación que involucra adultos en la edad universitaria que se trasladan por unos meses desde su iglesia para servir a la nueva iglesia en cualquier forma que sea posible. Todos estos esfuerzos están apuntados a una sola meta: ver la Gran Comisión aplicada de una manera práctica a través de la plantación de iglesias. Esa es la manera en la que el apoyo de lanzamiento funciona "en la cancha." Un plantador de iglesia enviado a Corning, New York describe como el apoyo de lanzamiento le ha afectado a su vida, su familia, y a la nueva iglesia: "Existen muchas maneras en las que hemos sido fortalecidos como una plantación de iglesia por el apoyo y el compromiso del Ministerio Gracia Soberana. Nos han provisto una subvención generosa para nuestro primer año, lo que me permitió a mí inmediatamente instalar una oficina y ser un pastor a tiempo completo. Yo pude enfocar toda mi atención en la plantación de la iglesia porque el Ministerio Gracia Soberana se paró detrás nuestro para apoyarnos con tan generoso apoyo financiero. Pero ese apoyo y cuidado no terminó ese primer año. Déjenme compartir una historia personal. "Habían pasado cinco meses del plazo de nuestra ultima subvención y estábamos con problemas financieros. Estábamos confiados de que íbamos a estar bien, pero nuestro ingreso simplemente no había igualado a nuestro ya recortado presupuesto. Ese mes, un pastor vino a ministrar a nuestra iglesia y sin que lo estemos esperando el nos dio un regalo financiero significativo de Gracia Soberana. Después de la sorpresa inicial, había un sentido de alivio, y una entusiasta gratitud a Dios por los amigos y compañeros que estaban trabajando con nosotros y cuidándonos. "Casi mes por medio, pastores experimentados de otras iglesias de Gracia Soberana nos visitan para ministrar la Palabra de Dios y para dar a mi familia y a nuestro equipo de liderazgo, animo que es muy necesitado, consejo, y apoyo. Yo recuerdo lo que paso cuando mi esposa y yo, nos sentamos en una mesa con el hombre lleno de dones que el Ministerio Gracia Soberana había provisto para cuidar a nuestra iglesia, para compartir una área de tensión marital. Recibimos consejo práctico y lleno de gracia pero a la vez puntual que nos ayudo a traer perspectiva bíblica, arrepentimiento, y reconciliación a nuestro matrimonio. ¡Que gran fuente de ánimo y fortaleza saber que no estábamos solos! Cuidado Apostólico. Nada de lo que este pastor describe podría ocurrir sin el constante trabajo e incesante compromiso del cuidado apostólico, tan vital para la salud y desarrollo de nuestras plantaciones de iglesias. Ya hemos resumido el propósito fundamental del cuidado apostólico: "armados con el evangelio, los apóstoles de hoy plantan y construyen iglesias locales para la gloria de Dios." En el nivel práctico tal cuidado es expresado—bueno incluso antes de que esa nueva iglesia haya empezado—por medio de la ayuda a los pastores a elegir el lugar, pensar estratégicamente, y organizar sus recursos. Cuando una iglesia esta en su infancia, es cuando el cuidado apostólico esta más activo. Una meta temprana importante de cada iglesia es que el pastor principal establezca un equipo de líderes alrededor de él. Durante este tiempo, el pastor recibe regularmente cuidado apostólico directo. Los apóstoles con a-minúscula también ofrecen consejo práctico y ayudan a movilizar a la nueva iglesia a sostener al pastor. A medida que una pluralidad de ancianos es alcanzada dentro de la iglesia, el cuidado apostólico viene a ser menos central y más suplementario. Como el padre de un hijo adulto, el apóstol se mantiene relacionado cercanamente, presente en ocasiones, pero siempre esta disponible para movilizar ayuda. Como un pastor de Gracia Soberana dijo, "la inversión del equipo apostólico a través de esta relación es importante a nuestro ministerio mientras crecemos. Nuestro ministerio, como una familia de iglesias, se mantiene familiar, no es formal, y la relación entre el equipo apostólico y la iglesia relacionada al ministerio se mantiene personal, no profesional. La bendición de estar relacionados y construir en esas relaciones es muy satisfactoria, y yo creo que adorna el evangelio de Cristo con un modelo de vida de iglesia unida por el amor de los unos por los otros." Recientemente me reuní con un hombre que lidera los esfuerzos de plantación de iglesias de una denominación que espera plantar de 50 a 60 iglesias en el próximo año. Después de celebrar las fortalezas de sus esfuerzos de plantar iglesias, le pregunte acerca de sus debilidades. Sin dudarlo ni un segundo, el identifico insuficiente seguimiento de cuidado y falta de involucramiento continuo con los plantadores de iglesias como una de sus debilidades principales. Como muchos de los que plantan iglesias, esta denominación conoce que los deleites de plantar una iglesia generalmente llevan rápidamente hacia los desafíos de cuidar una iglesia. Así que Dios ha establecido apóstoles para cuidar por las iglesias, ya sean antiguas o nuevas, hasta que las iglesias han sido reemplazadas con una congregación única de los redimidos.

El Proceso de Adopción De una manera que realmente nos quebranta e inesperadamente, el Ministerio Gracia Soberana recibe regularmente consultas de iglesias existentes acerca de la posibilidad de ser parte de nuestra familia de iglesias. Cuando exploramos las adopciones, nosotros encontramos la metáfora bíblica de estar asociados (Fil 1:5; 2Cor 1:24) que nos ayuda muchísimo en definir los roles y relaciones. Como la mayoría de las asociaciones mutuas, una adopción de iglesia esta hecha para beneficio muto y conlleva responsabilidades para ambas partes. ¿Cómo es que un que una asociación con el Ministerio Gracia Soberana se desarrolla? De una manera bastante simple, empieza con el tiempo. Por medio de reuniones, participación en conferencias, exposición a materiales de Gracia Soberana, y un dialogo estratégico con el miembro de uno de nuestros equipos de liderazgo regional, una iglesia interesada, ya sea nacional o internacional, gradualmente se familiariza más y más con la doctrina y práctica del Ministerio Gracia Soberana. De esta forma la iglesia se forma una visión cada vez más precisa de Gracia soberana—sus fortalezas, debilidades, verrugas y todo—y el equipo apostólico tiene la oportunidad de evaluar la compatibilidad de la iglesia que esta solicitando. En todos esos esfuerzos, la meta no es solamente una conexión relacional o acuerdo doctrinal, sino una mezcla esencial de las dos. El equipo apostólico busca una relación basada en la verdad. La realidad de esta relación es manifestada cuando los siguientes tres ingredientes son evidentes:

1. Armonía teológica substancial con la iglesia interesada 2. Estar de acuerdo metodológicamente en las estructuras centrales para poder reproducir algunos atributos distintivos de las iglesias de Gracia Soberana (grupos pequeños, algunas características del gobierno de la iglesia, etc.) 3. Fe hacia Dios—que esté residente en ambos, el equipo apostólico y el (los) anciano(s) de la iglesia en la localidad—para formalizar la relación[37]

Donde el quipo apostólico cree que hay suficiente capacidad para poder servir esa iglesia adecuadamente[38], la presencia de estos elementos generalmente resulta en una adopción.

El Programa de Asociados A medida que nos hemos reunido y ministrado a líderes o iglesias que han expresado su interés en Gracia Soberana, nos hemos encontrado en ocasiones con un reto intrigante: Algunos de ellos inspiran una amistad y servicio que continúe pero no están posicionados para considerar una membresía con el Ministerio Gracia Soberana. ¿Cómo podemos funcionar y entendernos dentro de esas relaciones? En esos casos, puede ser que todos estamos de acuerdo en las verdades bíblicas esenciales, pero especialmente con los grupos que se encuentran fuera de los Estados Unidos, las formas en la que estas verdades son enfatizadas y aplicadas puede ser muy diferentes. Brechas culturales, el tiempo requerido para construir ciertos atributos principales en un lugar fuera de Estados Unidos, y nuestra experiencia limitada en el ministerio transcultural significa que nosotros interpretemos y expliquemos estas relaciones de una manera separada de nuestro paradigma histórico de iglesias miembro. Por este motivo es que hemos comenzado el Programa de Asociados en un esfuerzo de servir y aprender de estos líderes e iglesias dentro del contexto de protección mutua de un simple pero a la vez estructurado entendimiento, el cual clarifica nuestro involucramiento y lo distingue de nuestro cuidado apostólico a nuestras iglesias que son miembro. Tales relaciones son iniciadas por nuestra invitación, establecidas por un acuerdo mutuo, y puede que si como puede que no se espere una membresía con Gracia Soberana como una meta eventual. Nosotros vemos el Programa de Asociados como una fase importante en nuestro desarrollo misiológico, porque estas relaciones son claramente estratégicas para nuestra propia formación y crecimiento. Y también, de una forma que es un testimonio maravilloso de la gracia de Dios, estas parecen ser consecuentes y estratégicas para los líderes internacionales que son parte de este programa. Un asociado de la India que lidera un movimiento de plantación de iglesias con mas de 230 iglesias recientemente dijo, "Mis amigos en Gracia Soberana han ayudado a nuestras iglesias a crecer en cuatro maneras diferentes: a volverse mas apasionados por el evangelio, a ser doctrinalmente sanos, a ser líderes que sirven vestidos con humildad, y a crecer en devoción por la iglesia local." El afecto y el aprecio de este hombre son muy significativos, no porque principalmente nos ve como un modelo transferible, sino porque él nos ve como siervos. El Programa de Asociados talvez no sea permanentemente necesario. Y a medida que Gracia Soberana se afirme en otras naciones, Dios mediante, a través de posicionar a líderes nativos y el surgimiento de modelos regionales, la necesidad de tal designación puede disminuir. Pero por ahora, nosotros queremos definir cuidadosamente la naturaleza y el propósito de esas relaciones, porque sabemos que la manera en la que entramos en el campo le importa al Señor de la Cosecha.

Nuestro Modelo

Un Caso de Estudio para el Modelo

Pete Greasley y Peter Bowley son co-pastores en una iglesia en Newport, Gales,[39] la cual recientemente había venido a ser independiente de una afiliación de iglesias con base en Gran Bretaña. Ellos sabían que independencia eventualmente significaría aislamiento, así que empezaron a buscar por alguna forma de conectar su iglesia a otras congregaciones centradas en el evangelio. Ellos escucharon del Ministerio Gracia Soberana y empezaron a interactuar con nosotros estudiando materiales y asistiendo a conferencias. Como un miembro del equipo apostólico, yo tuve el privilegio de desarrollar una amistad con estos hombres y su iglesia durante los siguientes años. Una experiencia previa de su iglesia con otro ministerio apostólico les había dejado escépticos y desconfiados. Además, su forma de gobierno de la iglesia y práctica difería de la nuestra en un número de áreas importantes. Pero los pastores tenían una convicción creciente—la cual creíamos que podría venir del Señor—de que Dios quería que fueran adoptados a la familia de Gracia Soberana. Para perseguir esa posibilidad, mayor confianza y una relación más profunda debía desarrollarse entre Gracia Soberana y los líderes y la gente de esa iglesia. Así que en 1999 mi familia y yo nos trasladamos a Gales por tres meses (dejando el liderazgo de nuestra iglesia a los hombres en mi equipo pastoral) para ayudar este maravilloso grupo de gente denominado Christchurch en su transición hasta llegar a ser parte del Ministerio Gracia Soberana. Haber servido en Christchurch de esa forma sigue siendo uno de los momentos más lindos de toda mi vida. La adopción vino a ser oficial mas tarde ese año, pero ese solamente era el principio de la historia. Pete Greasley, quien ahora es el pastor principal, tiene una carga profunda por las misiones y ha desarrollado bastantes relaciones transculturales con iglesias, particularmente en África y Sri Lanka. Y a través de Pete, nosotros también hemos formado amistades con estos líderes, y también ellos con nosotros. He viajado varias veces con Pete para disfrutar y explorar esas relaciones. Una iglesia local en el área rural de Nagongera, Uganda, que ha sido apoyada por Christchurch por un tiempo, estaba luchando para cuidar a los cientos de huérfanos del SIDA del pueblo. Aprovechando esa oportunidad, nuestra iglesia, formó Covenant Mercies, un ministerio de misericordia de la iglesia Covenant Fellowship. Covenant Mercies se asoció con esta iglesia, llamada Nagongera Gospel Centre (Centro Evangélico Nagongera), para comprar un terreno, y construir una comunidad de casas de huérfanos, y proveer patrocinio para más de 500 niños. Hemos enviado muchos equipos médicos y de construcción para servir en esta comunidad, y hemos podido instalar una modernización revolucionaria que ha convertido a esta aldea en una atracción turística regional: agua potable bombeada a sus casas, las bombas son electrificadas con paneles solares. Pero más significativamente, estos actos de bondad han posicionado a los líderes locales de la iglesia de Nagongera, y a los que van a servir allí, en un lugar para poder predicar el evangelio con una gran efectividad. El Centro Evangélico Nagongera ha plantado otras tres iglesias y ha más que doblado su tamaño desde que nuestra comunión empezó por que algunos hombres, mujeres, y niños han visto el mensaje del evangelio demostrado en el motivo, el método, y el evangelio.

Nuestras visitas al amigo de Pete en Sri Lanka nos han posicionado para realizar conferencias, enseñar en una prominente escuela Bíblica allí, y servir a muchas iglesias de una manera práctica.

Después del Tsunami en Diciembre del 2004, los amigos de Pete en Sri Lanka nos permitieron responder inmediata y generosamente. Cuando Gracia Soberana comenzó un fondo de ayuda en el lapso de pocos días después del desastre, las iglesias y las personas donaron mas o menos 400,000 dólares, los que distribuimos en su totalidad (en Sri Lanka y en otras regiones afectadas) a las iglesias y otros ministerios basados en el evangelio localmente activos que podrían usar el dinero de una forma sabia en sus comunidades. Recientemente, el Centro Evangélico Nagongera y las otras dos iglesias asociadas en Sri Lanka—amigos que inicialmente Pete Greasley nos presentó—son ahora miembro Asociado del Ministerio Gracia Soberana. Además, Christchurch ha plantado dos iglesias, una en Inglaterra y la otra en Gales. Dios ha hecho cosas maravillosas, para su propia gloria, a través de la adopción providencial de esa iglesia en Newport, Gales. También está Slava—un Ruso ex-oficial del Ejercito Rojo que montó guardia en el lado este del Muro de Berlín. Slava fue convertido y llamado al ministerio, y eventualmente empezó a trabajar con gran dificultad y aislado para construir una iglesia en Rusia. Y a través de un ex-misionero que llegó a ser parte de una iglesia local, él pudo conocer la iglesia del Ministerio Gracia Soberana de Vancouver, Canadá. Al empezar a conocerle, el pastor local involucró al equipo apostólico, preguntándose si una puerta hacia Rusia se estaría abriendo. Después de reconocer el llamado y el carácter de Slava y la posibilidad estratégica que el significaba, le ofrecimos un año de estudios becados en el Colegio de Pastores. Ahí Slava experimentó por primera vez—en Covenant Life Church, la iglesia que aloja al Colegio de Pastores—el modelo de una iglesia local y el cuidado pastoral para su matrimonio, su carácter, y su llamado. Cuando el tiempo para diseñar un tiempo como interno para Slava llegó, la opción era obvia: enviarlo con Pete a Gales. En el tiempo que este cuadernillo va a ser impreso, Slava esta concluyendo su internado en Christchurch, y todos juntos estamos pesando las diferentes opciones que podrían permitirle ministrar o plantar una iglesia entre los Rusos. Aunque todavía los detalles no son claros, Slava y su esposa Anya, no se están lanzando solos. Ellos tienen una familia de iglesias que lo están apoyando y están claros en el mensaje, el método y el modelo.

Conclusión

En estas páginas hemos visto muy brevemente a una misiología que incluye los siguientes elementos:

  • Ministerio apostólico movilizado
  • Un modelo de iglesia local transportable
  • Ministerio enfocado en las relaciones
  • Participación de equipo en ambos niveles, apostólico y de la iglesia local.
  • Evaluación de los candidatos pastorales
  • Entrenamiento especializado para los candidatos pastorales
  • Entrenamiento como interno para plantar iglesias
  • Apoyo del lanzamiento para plantaciones de iglesias
  • Cuidado apostólico de iglesias locales
  • Adopción de iglesias
  • El desarrollo de asociaciones formales


Pónganlo todo junto, y tendrán un vistazo del trabajo de Dios dentro de Gracia Soberana, mientras nosotros buscamos cumplir la Gran Comisión de una manera fiel y bíblica a través de un modelo específico de misiones. Dios ha sido muy bueno con Gracia Soberana y nos ha dado mucho fruto. Pero lo que es más importante aquí no es el modelo o sus resultados, sino el hecho de que el Señor de la Cosecha esta trabajando dando poder a su Iglesia para el cumplimiento de la Gran Comisión por su amor por los perdidos. Y como todo lo demás acerca de nosotros, nuestra manera de hacer misiones es semper reformanda—siempre siendo reformada—pero creemos que el modelo descrito aquí representa un modelo consistentemente bíblico, y enfocado a la iglesia local para alcanzar a los perdidos y hacer discípulos. Dios quiere iglesias que viven para la cosecha, iglesias con una visión no simplemente para ofrecer el mensaje, pero con una visión que comprende y abarca las conexiones importantes entre el mensaje y el método, entre el mensaje y el modelo, entre el mensaje y la gente. Es responsabilidad de la iglesia el traducir esta visión en una estrategia—una misiología—que dé una fiel expresión a la comisión de nuestro Señor. Nuestro Salvador esta trabajando en el campo y nos llama a nosotros a unirnos a él. Pero saber nuestro destino—el que somos llamados a la cosecha—no es suficiente para un fruto que permanezca. Necesitamos saber cual es la mejor forma de llegar ahí. Y a través de la gracia de Dios, la Escritura nos muestra el camino. Nuestro deseo es el usar una misiología tan noble y tan bíblica como el que evangelio que proclamamos. Porque la manera en la que entramos en el campo le importa al Señor de la Cosecha.


Soli Deo gloria.

'

Notas

  1. Como un ejemplo reciente, el libro de Thomas L. Freidman, El Mundo es Plano (New York: Farrar, Straus and Giroux, 2005), explora el hecho actual de que las diferencias socioculturales que han distinguido históricamente a las diferentes sociedades están desapareciendo por la tecnología y los medios de comunicación.
  2. George W. Peters, A Biblical Theology of Missions (Chicago, IL: Moody, 1984) p. 178
  3. El propósito de este cuadernillo no es el de expandir el evangelio por si mismo, pero aquí hay tres libros que lo hacen de una forma cautivadora: Redemption Accomplished and Applied, (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1984), por John Murria; The Gospel for Real Life, (Colorado Springs, CO: NavPress, 2002) por Jerry Bridges; La Vida Cruzcéntrica (Miami, FL: Unilit, 2003) por C.J. Mahaney.
  4. Charles Spurgeon, Citado en John H. Armstrong, “In Search of Spiritual Power,” Power Religion: The Selling Out of the Evangelical Church?, ed. Michael Scott Horton (Chicago, IL: Moody, 1992) p. 85
  5. Parafraseando a Joseph Fitzmyer, citado en Robert L. Plummer, “A Theological Basis for the Church’s Mission in Paul,” Westminster Theological Journal, Vol 64, No 2, Fall 2002, p 258, fn 20
  6. Leon Morris, The First Epistle of Paul to the Corinthians: An Introduction and Commentary (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1985) p 44
  7. Sinclair Ferguson, Let’s Study Philippians (Carlisle, PA: Banner of Truth, 1997) p. 42
  8. J.A. Motyer, The Message of Philippians (Downers Grove, IL: Inter Varsity, 1984) p. 108
  9. F.F. Bruce, New International Biblical Commentary: Philippians (Peabody, MA: Hendrickson, 1989) p. 70
  10. John Piper, Let the Nations be Glad (Grand Rapids: Baker Books, 2003) p. 160
  11. Las implicaciones de una comisión degradada se extienden más allá de la misiología. Como un consejero cristiano, Paul Tripp lamenta la perdida de una comisión completa cuando dice, “yo creo que la iglesia se ha estado debilitando por su tendencia a descuidar la segunda parte de la comisión. Jesús nos llama no solo a ir y hacer discípulos, sino también a enseñarles lo que significa vivir vidas que son obedientes a cada mandamiento de Cristo. es un llamado a exhortar, animar, y enseñar para que nosotros podamos ser progresivamente librados del viejo patrón del pecado y ser conformados a la imagen de Cristo. La Gran Comisión no es solamente un llamado a traer a la gente en el reino de la luz, sino también a enseñarles a vivir como hijos de la luz, una vez llegan ahí. Cuando nosotros perdemos de vista esta segunda mitad de la Gran Comisión (‘enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado.’), nosotros perdemos de vista sus afirmaciones para nuestra conversación diaria.” Paul David Tripp, War of Words (Phillipsburg, NJ: P&R Publishing 2000) p. 171
  12. Aubrey Malphurs, Planting Growing Churches for the 21st Century, 2 ed. (Grand Rapids, MI: Baker,1992) p. 43 George Peters (A Biblical Theology of Missions, pgs. 220-221) también hace un punto similar: “La Iglesia es la creación de Dios para observar las ordenanzas divinas, y es la institución de Dios para propósitos de enseñanza. Como la iglesia es el pilar y la base para la verdad, la Gran Comisión cae principalmente sobre ella. Ella ha heredado la Gran Comisión de los apóstoles de Cristo y es responsable de su cumplimiento. Por mucho tiempo el individualismo piadoso ha dominado la mente y la visión del Protestantismo en relación a la Gran Comisión mientras dejaron a la iglesia dormida.
  13. Mt 16:18, 28:16-20; Hechos 2:42-47, 4:32-35, 13:1-3, 15:3-4; Ef 1:22, 3:10-11, 21, 4:11-16; 1 Tim 3:15
  14. En el estudio de Peters de misiología en la historia (A Biblical Theology of Missions, pgs. 216-217), el lamenta el desarrollo de “la mala concepción de que las misiones son la responsabilidad de personas individuales en vez de ser la obligación de las iglesias. Esta idea errónea, abogada por Zwingli y sus sucesores, ha sido refutada lentamente y en parte en las décadas recientes. Zwingli sostenía que las misiones son el trabajo de apóstoles especialmente llamados, y que la iglesia en si misma no tiene nada que ver con misiones. Esta misma idea fue arrastrada mas adelante al Pietismo y llego a ser domínante en mucho del Protestantismo Occidental. Este pensamiento todavía sobrevive por un lado a causa de la inactividad de muchas iglesias y de su falta de habilidad de organizarse efectivamente para las misiones y por el otro el fuerte y vital individualismo de algunos líderes. “Tales individuos se han sentido llamados para seguir los pasos de los apóstoles y ser pioneros de Cristo en campos misioneros independientemente de las iglesias y de toda dirección de iglesia. Y como resultado, muchas iglesias como esas se han mantenido sin involucrarse en misiones mientras personas individuales o pequeños grupos dentro de esas iglesias han buscado agresivamente el trabajo en la misión extranjera….tal desarrollo fue el mas desafortunado y ha resultado en algo negativo en las tres formas siguientes: “Primeramente, dejo a muchas iglesias grandes pasivas y sin involucrarse en misiones. “Segundo, eso estableció una administración de misiones igual que de una compañía comercial y conjuntamente con las sociedades de misiones que se volvieron agencias autónomas al lado de cuerpos de iglesias autónomas, todo esto introdujo una dicotomía en la iglesia base. “Tercero, esto relaciono las iglesias de los campos misioneros con las sociedades misioneras en vez de hacerlo con la iglesia madre o hermana que los envió.”
  15. “Alrededor del mundo una de las áreas mas descuidadas de la investigación misionera ha sido la eclesiología.” Charles Van Engen, God’s Missionary People: Rethinking the Purpose of the Local Church (Grand Rapids, MI: Baker, 1991) P. 20
  16. George W. Peters, A Biblical Theology of Missions, p 214
  17. Roland Allen, The Spontaneous Expansion of the Church (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1962) pgs. 124-125
  18. Chaney esta de acuerdo. El escribe, “La única manera de aumentar la proporción de Cristianos de la población en una nación es multiplicar el numero de iglesias. Si los evangélicos quieren hacer un progreso significativo para traer a América para Cristo, el número de iglesias debe ser multiplicado.” Charles L. Chaney, Church Planning at the End of the Twentieth Century (Wheaton, IL: Tyndale, 1991) pgs. 176-177
  19. Ver Hech 14:4; 1 Cor 4:6,9, 9:5-6; Gal 1:19; 1 Tes 1:1, 2:6; Fil 2:25
  20. Ver también el mensaje de Dave Harvey grabado en la Conferencia de Lideres 2005 del Ministerio Gracia Soberana, “Exploring the Gap between the Big & Little “A”: A Fresh Look at Apostolic Ministry” (disponible en http://www.SovereignGraceMinistries.org)
  21. Vern S. Poythress, Modern Spiritual Gifts as Analogous to Apostolic Gifts:Affirming Extraordinary Works of the Spirit within Cessationist Theology, ensayo distribuido por Westminster Campus Bookstore, Westminster Theological Seminary, Glenside, PA
  22. Roland Allen, Missionary Methods: St. Paul’s or Ours? (Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1962) p. 5
  23. “Pablo vio su propio apostolado como a la par con el de los Doce, en todo que se refería a su llamado, testimonio de la resurrección, entendimiento del evangelio, y autoridad intrínseca.” D.A. Carson, Showing the Spirit: A Theological Exposition of 1 Corinthians 12-14 (Grand Rapids, MI: Baker Books, 1987) p 90
  24. Para mayor discusión de la visión de nuestro ministerio apostólico, ver Dave Harvey, “Polity: Serving and Leading the Local Church.” Sovereign Grace Perspectives: Reflections on Doctrine and Practice in the Local Church, No. 2, March 2004, esp. pgs. 17-26
  25. Para un buen comentario en el enfoque de enviar-afuera en la palabra apostello consulte Walter Bauer, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature, el cual ha aparecido en muchas ediciones de la editora University of Chicago Press.
  26. “Los Apóstoles eran, por la virtud de su comisión, móviles.” J.D. Douglas et al., ed., New Bible Dictionary, 2da. Ed. (Wheaton, IL: Tyndale, 1982) p 59
  27. Algunos han preguntado si los que plantan iglesias son apóstoles. En nuestro contexto, la respuesta en la mayoría de los casos es no. Nosotros vemos a los plantadores de iglesias como llamados por Dios a una localidad específica para llenar un rol estratégico y permanente en establecer una iglesia local. Al trasladarse al campo, un plantador de iglesia se vuelve en un tipo de “anciano móvil” temporalmente en movimiento hasta que llega al lugar donde el va a pastorear al pueblo de Dios. Hay cinco razones por las que yo pienso que es mejor ver a los plantadores de iglesias en el oficio de pastores y no el de apóstoles:fckLRfckLR1) El haberse movido una vez a un nuevo lugar para plantar una iglesia no representa adecuadamente la movilidad y el don de sabiduría que reposa en el rol apostólicofckLRfckLR2) El plantador de iglesia empieza desempeñando sus funciones de pastor-anciano la mañana después de que esa iglesia es lanzada. Usualmente, dentro de las primeras semanas, el plantador de la iglesia sirve a un grupo pequeño de asistentes proveyéndoles cuidado pastoral y liderazgo.fckLRfckLR3) Al plantador de la iglesia se le otorga el estatus de pastor en los ojos de los que están yendo a esta nueva iglesia.fckLRfckLR4) Dentro del Ministerio Gracia Soberana, el plantador de la iglesia es el primer pastor-anciano de la nueva iglesia.fckLRfckLR5) No hay bíblicamente ninguna expectativa o responsabilidad de los ancianos que es diferente de la de un plantador de la iglesia. fckLRfckLRPor tanto, nosotros vemos a un pastor que plantara la iglesia igual que un anciano. Esto es lo que probablemente guió a Aubrey Malphurs (Planting Growing Churches for the 21st Century, pg. iii) a concluir, “Las cualidades encontradas en I Timoteo 3:1-7 y Tito 1:5-9….son cualidades para ancianos pero también son esenciales para plantadores de iglesias.” (énfasis mió)
  28. Mientras afirmamos que el estatus del apostolado de Pablo es único, parece ser que su viaje de ministerio era parte de un patrón mas grande extra-local de una actividad de plantación de iglesias por otros hombres dotados del don apostólico (p. ej. Apolos, ver Hech 18:24-19:1; 1Cor 1-3).
  29. P.T, O’Brien, Gospel and Missions in the Writings of Paul (Grand Rapids, MI: Baker, 1995) p. 43. John Piper (Let the Nations be Glad, p. 192) También afirma, “Pablo debe haber tenido alguna idea de que significa “alcanzar” cuando dijo en Rom 15:23, ‘ya no tengo más lugares para trabajar en estas regiones.’ Él debe haber sabido que significa completar el trabajo misionero cuando dijo en Romanos 15:19, ‘desde Jerusalén y por los alrededores hasta el Ilírico he predicado en toda su plenitud el evangelio de Cristo.’ Él sabía que su trabajo estaba concluido en esa región. Es por eso que él se encaminó a España. La Reunión de Pueblos no Alcanzados de 1982…definió un pueblo ‘no alcanzado’ como ‘un grupo de personas en el cual no hay una comunidad nativa de Cristianos creyentes capaces de evangelizar dicho grupo.’ Por tanto, un grupo es alcanzado cuando los esfuerzos misioneros han establecido una iglesia nativa que tiene la capacidad y los recursos para evangelizar el resto del grupo.”
  30. Esta es una diferencia importante entre un modelo de plantación de iglesias y las misiones clásicas. El llamado de las misiones clásicas está comúnmente basado en mandar personas de la iglesia al campo basándose en su llamado interno de “ir” al mundo. En una misiología de plantación de iglesia. El llamado interno es traído bajo el llamado apostólico: la forma en la que va la iglesia es moldeada por la función del ministerio apostólico.
  31. Por medio de contactos hechos por el equipo apostólico de Gracia Soberana, las iglesias en las regiones afectadas por el tsunami en el océano Indico en el 2004 o los huracanes en la región de la costa del Golfo de los Estados Unidos en el 2005 pudieron tener ayuda inmediata para sus necesidades y rápidamente convertirse en centros de ministerio para otros.
  32. Para una definición y discusión en el tema de la pluralidad dentro del Ministerio Gracia Soberana, ver Dave Harvey, “Polity: Serving and Leading the Local Church,” especialmente pgs. 2-6
  33. Paul Johnson of Vision New England
  34. Cuando los pastores de otro contexto de ministerio expresan su interés en servir dentro de Gracia Soberana (lo que experimentamos con un gran honor, sorprendidos) el mismo proceso de evaluación dentro de una iglesia Gracia Soberana será utilizado.
  35. Para una descripción mas detallada de cómo el llamado de una pastor es entendido dentro del Ministerio Gracia Soberana, ver Dave Harvey “Am I Called? Discerning the Summons to Ministry,” Sovereign Grace Perspectives: Reflections on Doctrine and Practice in the Local Church, No.3 April 2005
  36. Citado en Alexander Strauch, Biblical Eldership: An Urgent Call to Restore Biblical Church Leadership, rev. and exp. ed. (Littleton, CO: Lewis & Roth, 1995) p. 67
  37. Esta sección fue tomada de Dave Harvey, “Polity: Serving and Leading the Local Church,” pgs. 26-27.
  38. A través de nuestra historia siempre ha habido mas oportunidades de adoptar iglesias que la capacidad que teníamos de absorberlas, y nosotros no queríamos traerlas a la familia de iglesias del Ministerio Gracia Soberana por no poder proveer suficiente cuidado apostólico. Esa capacidad, aunque siempre es limitada, ha sido expandida por un grupo de pastores que sirven en equipos de liderazgo regionales y ayudan a cuidar por las iglesias extralocalmente.
  39. Esta es la iglesia que nos referimos brevemente en el párrafo bajo el subtitulo “Nuestro Modelo”.