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		<title>The Dark Night of the Soul/es - Revision history</title>
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		<title>Mahra: Protected &quot;The Dark Night of the Soul/es&quot;: Reviewed [edit=sysop:move=sysop]</title>
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		<author><name>Mahra</name></author>	</entry>

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		<title>Marcelodc at 14:05, 21 August 2008</title>
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Nos movemos de fe en fe y entretanto podríamos tener periodos de duda cuando gritamos: “Señor creo; ayúdame en mi incredulidad.” Podemos pensar también que la noche oscura del alma es algo completamente incompatible con el fruto del Espíritu, no solo el de la fe, sino también el del gozo. Una vez que el Espíritu Santo ha inundado nuestros corazones con un gozo indescriptible, ¿cómo puede haber lugar en el para tal oscuridad? Es importante que distingamos entre el fruto espiritual del gozo y el concepto cultural de la felicidad. Un cristiano puede tener gozo en su corazón mientras tiene depresión espiritual en su cabeza. La alegría que tenemos nos sostiene durante esas noches oscuras y no se ahoga por una depresión espiritual. El gozo del cristiano es uno que sobrevive a todos los bajones de la vida. En su segunda carta a los Corintios, Pablo encomienda a sus lectores la importancia de predicar y comunicar el Evangelio a la gente. Pero a través de eso, él le recuerda a la iglesia que el tesoro que hemos recibido de Dios es un tesoro que no está contenido en vasos de oro y plata pero en lo que el apóstol llama “vasos de barro.” Por esta razón él dice: “Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la extraordinaria grandeza del poder sea de Dios y no de nosotros. Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos; llevando siempre en el cuerpo por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.” (2 Cor. 4:7-10) Este pasaje indica los límites de la depresión que nosotros experimentamos. La depresión puede ser profunda, pero no es permanente, ni es fatal. Toma en cuenta que el apóstol Pablo describe nuestra condición de varias maneras. Dice que estamos “afligidos, perplejos, perseguidos, y derribados.” Estas son imágenes poderosas que describen el conflicto que los cristianos deben resistir, pero en cada lugar que él describe este fenómeno, él describe al mismo tiempo sus límites. Afligidos en todo, pero no agobiados; perplejos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. Así que tenemos esta presión que resistir, pero la presión, aunque es severa, no nos agobia. Podremos estar confundidos y perplejos, pero el punto bajo al que nos lleva la perplejidad no ocasiona una desesperación total y completa. Aún en la persecución, y lo seria que ésta pueda ser, todavía no estamos abandonados, y podremos sentirnos abrumados y derribados como mencionó Jeremías, y todavía tener lugar para el gozo. Pensemos en el profeta Habacuc, quien en su miseria permaneció confiado en que a pesar de las dificultades por las que tuvo que pasar, Dios le daría “pies como los de las ciervas, y por las alturas me hace caminar.” En otro lugar, el apóstol Pablo al escribir a los Filipenses les amonestó de que “por nada estéis afanosos,” diciéndoles que la cura para la ansiedad se encuentra en sus rodillas, que es la paz de Dios que calma nuestro espíritu y disipa la ansiedad. De nuevo, podemos estar ansiosos y nerviosos y preocupados sin estar últimamente sometidos a la desesperación total. Esta coexistencia entre la fe y depresión espiritual va paralela a otras declaraciones bíblicas de condiciones emotivas. Se nos dice que es perfectamente legítimo para los creyentes que sufran quebranto. Nuestro Señor era un varón de dolores y experimentado en quebranto. Aunque el quebranto pueda llegar a hasta las raíces de nuestras almas, no puede resultar en amargura. La pena es una emoción legítima, y en ocasiones hasta una virtud, pero no debe haber lugar en el alma para la amargura. De igual manera, vemos que es bueno ir a la casa del luto, pero aún en el luto, este sentimiento bajo no debe dar lugar a odio. La presencia de la fe no garantiza de la ausencia de depresión espiritual; pero de todas maneras, la noche oscura del espíritu siempre da lugar al resplandor del mediodía de la presencia de Dios.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;{{Info|La Noche Oscura del Alma}}La noche oscura del alma. Este fenómeno describe una enfermedad que los más grandes de los cristianos han sufrido de vez en cuando. La enfermedad que provocó que David empapara de lágrimas su cama y que le ganó a Jeremías el apodo de “El Profeta Llorón.” Fue la enfermedad que afligió tanto a Martín Lutero que su melancolía amenazaba con destruirle. 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		<author><name>Marcelodc</name></author>	</entry>

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La depresión puede ser profunda, pero no &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;es &lt;/ins&gt;permanente, ni &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;es &lt;/ins&gt;fatal. &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Toma en cuenta &lt;/ins&gt;que el apóstol Pablo describe nuestra condición de varias maneras. Dice que estamos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“afligidos&lt;/ins&gt;, perplejos, perseguidos&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/ins&gt;y derribados.&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;” &lt;/ins&gt;Estas son imágenes poderosas que describen el conflicto que los cristianos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;deben resistir&lt;/ins&gt;, pero en cada lugar que él describe este fenómeno, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;él &lt;/ins&gt;describe &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;al mismo tiempo &lt;/ins&gt;sus límites. &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Afligidos en todo, &lt;/ins&gt;pero no &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;agobiados&lt;/ins&gt;; perplejos&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/ins&gt;pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Así &lt;/ins&gt;que tenemos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;esta &lt;/ins&gt;presión &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;que &lt;/ins&gt;resistir, pero la presión, aunque &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;es &lt;/ins&gt;severa, no nos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;agobia&lt;/ins&gt;. Podremos estar confundidos y perplejos, pero &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;el &lt;/ins&gt;punto bajo al que nos lleva la perplejidad no ocasiona una desesperación total y completa. Aún en la persecución, y lo seria que ésta pueda ser, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;todavía no &lt;/ins&gt;estamos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;abandonados&lt;/ins&gt;, y podremos sentirnos abrumados y &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;derribados &lt;/ins&gt;como mencionó Jeremías, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;y &lt;/ins&gt;todavía &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tener lugar &lt;/ins&gt;para el gozo. Pensemos en el profeta Habacuc, quien en su miseria permaneció confiado en que a pesar de las dificultades por las que tuvo que pasar, Dios le daría &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“pies como los &lt;/ins&gt;de &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;las ciervas, &lt;/ins&gt;y por las alturas &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;me hace caminar&lt;/ins&gt;.&lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;” &lt;/ins&gt;En otro lugar, el apóstol Pablo al &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;escribir &lt;/ins&gt;a los Filipenses les amonestó &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de que “por &lt;/ins&gt;nada &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;estéis afanosos&lt;/ins&gt;,” diciéndoles que la cura para la ansiedad &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;se encuentra &lt;/ins&gt;en sus rodillas, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;que &lt;/ins&gt;es la paz de Dios que calma nuestro espíritu y disipa la ansiedad. De nuevo, podemos estar ansiosos y nerviosos y preocupados sin &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;estar últimamente sometidos &lt;/ins&gt;a la desesperación &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;total&lt;/ins&gt;. Esta coexistencia &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;entre la &lt;/ins&gt;fe y depresión espiritual va paralela a otras declaraciones bíblicas de condiciones emotivas. Se nos &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;dice &lt;/ins&gt;que es perfectamente legítimo &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;para &lt;/ins&gt;los creyentes &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;que &lt;/ins&gt;sufran &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;quebranto&lt;/ins&gt;. Nuestro Señor era un &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;varón &lt;/ins&gt;de &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;dolores &lt;/ins&gt;y &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;experimentado en quebranto&lt;/ins&gt;. Aunque &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;el quebranto &lt;/ins&gt;pueda &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;llegar a hasta &lt;/ins&gt;las raíces de &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nuestras almas&lt;/ins&gt;, no puede &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;resultar en &lt;/ins&gt;amargura. La pena es una emoción legítima, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;y &lt;/ins&gt;en ocasiones hasta una virtud, pero no debe haber lugar en el &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;alma &lt;/ins&gt;para la amargura. De igual manera, vemos que es bueno ir a la casa del &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;luto&lt;/ins&gt;, pero aún en &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;el luto&lt;/ins&gt;, &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;este &lt;/ins&gt;sentimiento bajo no debe dar lugar a odio. La presencia de la fe &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;no garantiza &lt;/ins&gt;de la ausencia de depresión espiritual; &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;pero &lt;/ins&gt;de todas maneras, la noche oscura del espíritu siempre da &lt;ins class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;lugar al resplandor del &lt;/ins&gt;mediodía de la presencia de Dios.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Este fenómeno describe &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;la &lt;/del&gt;enfermedad que &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;la mayoría &lt;/del&gt;de los cristianos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;ha &lt;/del&gt;sufrido de vez en cuando. La enfermedad que provocó que David &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;inundara &lt;/del&gt;de lágrimas su cama y que le ganó a Jeremías el &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;sobrenombre &lt;/del&gt;de “El Profeta Llorón.” Fue la enfermedad que afligió tanto a &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Martin Luther &lt;/del&gt;que su melancolía &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;amenazó &lt;/del&gt;con destruirle. Éste no es un ataque ordinario de depresión, pero es una depresión que está ligada a una crisis de fe, una crisis que viene cuando se siente la ausencia de Dios o se da lugar a &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;un sentimiento &lt;/del&gt;de &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;abandono de Su parte&lt;/del&gt;. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;La depresión espiritual es real y puede ser grave. Nos preguntamos cómo una persona de fe puede experimentar &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;esos &lt;/del&gt;bajones espirituales, pero lo que sea que los &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;provoque &lt;/del&gt;no lo &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;saca &lt;/del&gt;de su realidad. Nuestra fe no es una acción constante. Se mueve. Vacila. Nos movemos de fe en fe y entretanto podríamos tener periodos de duda cuando gritamos: “Señor&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, yo &lt;/del&gt;creo&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/del&gt;ayúdame &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Tú &lt;/del&gt;en mi &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;falta de fe&lt;/del&gt;.” &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Podemos pensar también que la noche oscura del alma es algo completamente incompatible con el fruto del Espíritu, no solo el de la fe, sino también el del gozo. Una vez que el Espíritu Santo ha inundado nuestros corazones con un gozo indescriptible, ¿cómo puede haber &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;cabida &lt;/del&gt;en &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;él &lt;/del&gt;para tal oscuridad? Es importante que distingamos entre el fruto espiritual del gozo y el concepto cultural de la felicidad. Un cristiano puede tener gozo en su corazón mientras tiene depresión espiritual en su cabeza. La alegría que tenemos nos sostiene durante esas noches oscuras y no se &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;apaga &lt;/del&gt;por una depresión espiritual. El gozo del cristiano es uno que sobrevive a todos los bajones de la vida. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;En su segunda carta a los Corintios, Pablo &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;les &lt;/del&gt;encomienda sus lectores la importancia de predicar y comunicar &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;las Escrituras &lt;/del&gt;a la gente. Pero &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;en medio &lt;/del&gt;de eso, él le recuerda a la &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Iglesia &lt;/del&gt;que el tesoro que hemos recibido de Dios es un tesoro que &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;contiene vasijas &lt;/del&gt;de oro y plata&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;, &lt;/del&gt;pero en lo que el apóstol llama &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“vasijas &lt;/del&gt;de barro.&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“ &lt;/del&gt;Por esta razón &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;les &lt;/del&gt;dice: &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“que tan sublime &lt;/del&gt;poder &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;viene &lt;/del&gt;de Dios y no de nosotros.&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“ Inmediatamente después de este recordatorio, el apóstol añade: “Nos vemos atribulados &lt;/del&gt;en todo, pero no &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;abatidos&lt;/del&gt;; perplejos pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;destruídos. Dondequiera que vamos, &lt;/del&gt;siempre &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;llevamos &lt;/del&gt;en &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nuestro &lt;/del&gt;cuerpo la muerte de Jesús para que también &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;su &lt;/del&gt;vida se manifieste en nuestro cuerpo.&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“ &lt;/del&gt;(2 Cor. 4:7-10) &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Este pasaje indica los límites de la depresión que experimentamos. La depresión puede ser profunda, pero no permanente, ni fatal. &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Nótese &lt;/del&gt;que el apóstol Pablo describe nuestra condición de varias maneras. Dice que estamos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“atribulados&lt;/del&gt;, perplejos, perseguidos y derribados.&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“ &lt;/del&gt;Estas son imágenes poderosas que describen el conflicto que los cristianos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;debemos soportar&lt;/del&gt;, pero en cada lugar que él describe este fenómeno, describe &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;también &lt;/del&gt;sus límites. &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;Atribulados &lt;/del&gt;pero no &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;abatidos&lt;/del&gt;; perplejos pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;De modo &lt;/del&gt;que tenemos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;la &lt;/del&gt;presión &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de &lt;/del&gt;resistir, pero la presión, aunque severa, no nos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;aplasta&lt;/del&gt;. Podremos estar confundidos y perplejos, pero &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;ese &lt;/del&gt;punto bajo al que nos lleva la perplejidad no ocasiona una desesperación total y completa. Aún en la persecución, y lo seria que ésta pueda ser, estamos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;desolados&lt;/del&gt;, y podremos sentirnos abrumados y &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;abatidos &lt;/del&gt;como mencionó Jeremías, &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;pero &lt;/del&gt;todavía &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;tenemos espacio &lt;/del&gt;para el gozo. Pensemos en el profeta Habacuc, quien en su miseria permaneció confiado en que a pesar de las dificultades por las que tuvo que pasar, Dios le daría &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;a sus pies “la ligereza &lt;/del&gt;de &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;una gacela &lt;/del&gt;y &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;le haría caminar &lt;/del&gt;por las alturas.&lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;“ &lt;/del&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;En otro lugar, el apóstol Pablo al &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;escribirle &lt;/del&gt;a los Filipenses les amonestó &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;por estar “ansiosos por &lt;/del&gt;nada,” diciéndoles que la cura para la ansiedad &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;estaba &lt;/del&gt;en sus rodillas, &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;esa &lt;/del&gt;es la paz de Dios que calma nuestro espíritu y disipa la ansiedad. De nuevo, podemos estar ansiosos y nerviosos y preocupados sin &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;someternos finalmente &lt;/del&gt;a la desesperación. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&amp;#160;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Esta coexistencia &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;de &lt;/del&gt;fe y depresión espiritual va paralela a otras declaraciones bíblicas de condiciones emotivas. Se nos &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;ha dicho &lt;/del&gt;que es perfectamente legítimo &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;que &lt;/del&gt;los creyentes sufran &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;una profunda pena&lt;/del&gt;. Nuestro Señor era un &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;hombre &lt;/del&gt;de &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;pesares &lt;/del&gt;y &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;familiarizado con la pena&lt;/del&gt;. Aunque &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;ésta &lt;/del&gt;pueda &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;alcanzar &lt;/del&gt;las raíces de &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nuestro espíritu&lt;/del&gt;, no puede &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;ocasionar &lt;/del&gt;amargura. La pena es una emoción legítima, en ocasiones hasta una virtud, pero no debe haber lugar en el &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;espíritu &lt;/del&gt;para la amargura. De igual manera, vemos que es bueno ir a la casa del &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;duelo&lt;/del&gt;, pero aún en &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;duelo&lt;/del&gt;, &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;ese &lt;/del&gt;sentimiento bajo no debe dar lugar a odio. La presencia de la fe &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nos da la garantía &lt;/del&gt;de la ausencia de depresión espiritual; de todas maneras, la noche oscura del espíritu siempre &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;nos &lt;/del&gt;da &lt;del class=&quot;diffchange diffchange-inline&quot;&gt;una manera de brillar en la luz de &lt;/del&gt;mediodía de la presencia de Dios.&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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		<author><name>Marcelodc</name></author>	</entry>

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		<id>http://gospeltranslations.org/w/index.php?title=The_Dark_Night_of_the_Soul/es&amp;diff=8502&amp;oldid=prev</id>
		<title>JoyaTeemer at 15:56, 31 July 2008</title>
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				<updated>2008-07-31T15:56:46Z</updated>
		
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Podemos pensar también que la noche oscura del alma es algo completamente incompatible con el fruto del Espíritu, no solo el de la fe, sino también el del gozo. Una vez que el Espíritu Santo ha inundado nuestros corazones con un gozo indescriptible, ¿cómo puede haber cabida en él para tal oscuridad? Es importante que distingamos entre el fruto espiritual del gozo y el concepto cultural de la felicidad. Un cristiano puede tener gozo en su corazón mientras tiene depresión espiritual en su cabeza. La alegría que tenemos nos sostiene durante esas noches oscuras y no se apaga por una depresión espiritual. El gozo del cristiano es uno que sobrevive a todos los bajones de la vida. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Podemos pensar también que la noche oscura del alma es algo completamente incompatible con el fruto del Espíritu, no solo el de la fe, sino también el del gozo. Una vez que el Espíritu Santo ha inundado nuestros corazones con un gozo indescriptible, ¿cómo puede haber cabida en él para tal oscuridad? Es importante que distingamos entre el fruto espiritual del gozo y el concepto cultural de la felicidad. Un cristiano puede tener gozo en su corazón mientras tiene depresión espiritual en su cabeza. La alegría que tenemos nos sostiene durante esas noches oscuras y no se apaga por una depresión espiritual. El gozo del cristiano es uno que sobrevive a todos los bajones de la vida. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;En su segunda carta a los Corintios, Pablo les encomienda sus lectores la importancia de predicar y comunicar las Escrituras a la gente. Pero en medio de eso, él le recuerda a la Iglesia que el tesoro que hemos recibido de Dios es un tesoro que contiene vasijas de oro y plata, pero en lo que el apóstol llama “vasijas de barro.“ Por esta razón les dice: “que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros.“ Inmediatamente después de este recordatorio, el apóstol añade: “Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruídos. Dondequiera que vamos, siempre llevamos en nuestro cuerpo la muerte de Jesús para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo.“ (2 Cor. 4:7-10) &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt; &lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #eee; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;En su segunda carta a los Corintios, Pablo les encomienda sus lectores la importancia de predicar y comunicar las Escrituras a la gente. Pero en medio de eso, él le recuerda a la Iglesia que el tesoro que hemos recibido de Dios es un tesoro que contiene vasijas de oro y plata, pero en lo que el apóstol llama “vasijas de barro.“ Por esta razón les dice: “que tan sublime poder viene de Dios y no de nosotros.“ Inmediatamente después de este recordatorio, el apóstol añade: “Nos vemos atribulados en todo, pero no abatidos; perplejos pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruídos. Dondequiera que vamos, siempre llevamos en nuestro cuerpo la muerte de Jesús para que también su vida se manifieste en nuestro cuerpo.“ (2 Cor. 4:7-10) &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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&lt;tr&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;-&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #ffa; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Este pasaje indica los límites de la depresión que experimentamos. La depresión puede ser profunda, pero no permanente, ni fatal. Nótese que el apóstol Pablo describe nuestra condición de varias maneras. Dice que estamos “atribulados, perplejos, perseguidos y derribados.“ Estas son imágenes poderosas que describen el conflicto que los cristianos debemos soportar, pero en cada lugar que él describe este fenómeno, describe también sus límites. Atribulados pero no abatidos; perplejos pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. De modo que tenemos la presión de resistir, pero la presión, aunque severa, no nos aplasta. Podremos estar confundidos y perplejos, pero ese punto bajo al que nos lleva la perplejidad no ocasiona una desesperación total y completa. Aún en la persecución, y lo seria que ésta pueda ser, estamos desolados, y podremos sentirnos abrumados y abatidos como mencionó Jeremías, pero todavía tenemos espacio para el gozo. Pensemos en el profeta Habacuc, quien en su miseria permaneció confiado en que a pesar de las dificultades por las que tuvo que pasar, Dios le daría a sus pies “la ligereza de una gacela y le haría caminar por las alturas.“ &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;td class='diff-marker'&gt;+&lt;/td&gt;&lt;td style=&quot;background: #cfc; color:black; font-size: smaller;&quot;&gt;&lt;div&gt;Este pasaje indica los límites de la depresión que experimentamos. La depresión puede ser profunda, pero no permanente, ni fatal. Nótese que el apóstol Pablo describe nuestra condición de varias maneras. Dice que estamos “atribulados, perplejos, perseguidos y derribados.“ Estas son imágenes poderosas que describen el conflicto que los cristianos debemos soportar, pero en cada lugar que él describe este fenómeno, describe también sus límites. Atribulados pero no abatidos; perplejos pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos. &amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;
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		<author><name>JoyaTeemer</name></author>	</entry>

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		<title>JoyaTeemer at 15:54, 31 July 2008</title>
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		<author><name>JoyaTeemer</name></author>	</entry>

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		<title>CharisGalbraith: New page: {{InProcess|user=|date=}}</title>
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		<author><name>CharisGalbraith</name></author>	</entry>

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